Hace casi 10 años llegué a ti,
Y así como si nada, me enamoré con frenesí.
No me afecta tu incesante zozobra,
Ni quiero creer que para estar contigo hay que hacer maniobras.
Yo aprendí que para amarte hay que encontrarte,
Encontrarte la hora y el día
En que sin mucho esfuerzo me llenas de alegría.
Pides amor a gritos,
También perdón a tus delitos.
No son tuyos, lo sé,
Tú no tienes la culpa de albergar en tus confines, tanta mala fe.
Yo en tus montañas me he refugiado,
De tu maravilloso clima me he vanagloriado.
Hoy quiero decirte Amada Mía,
Que mi sueño es volver un día.
Te sorprenderé con creces y si te parece,
Construiré un rincón en tu corazón
Y te preguntarás que de donde salí yo.
Te diré que llegué para quedarme,
Te diré que no me cansé de extrañarte.
La vida es una y yo en mi empeño de ser grande,
Me fui y no dejé de compararte.
Mi regreso será triunfal,
Así como espero que sea mi ida,
Por favor no me entristezcas la partida,
Permíteme como siempre, sonreír.
Sé que llorar es de humanos,
Pero Querida, yo nací así.
Así de sonreída,
Así de decidida,
Así de efusiva: Te amo CARACAS!
Autor: Ana Puglisi