Un impulso puede tener impactos irreversibles.
Un impulso puede hacerte decir esa frase que
justo no debías decir en la entrevista de trabajo, puede hacerte acelerar el
auto en esa curva que no debías acelerar, puede hacerte decir esa imprudencia
que hará que una persona te deje de hablar, puede hacerte involucrar con alguien
que realmente no querías y luego partirle el corazón, puede hacer que la
persona que amas más nunca te vea de la misma manera.
No sabemos el verdadero impacto de un simple
impulso hasta que padeces las consecuencias. Muchas veces se necesitan varios
impulsos para percatarnos de una gran consecuencia. A veces solo hace falta uno
para experimentar un cambio 180° en tu vida en cuestión de segundos.
La realidad es que hay consecuencias que
parecen irreparables. Hay impulsos que destruyen en segundos el potencial de
unos años.
Hace días leí un post que explicaba como enamorarse
y desenamorarse puede suceder en un segundo. También he escuchado a mi maestro
espiritual decir que todos los sentimientos y estados de ánimos están dentro de
nosotros. Sientes amor por tu pareja pero sólo toma enterarte que te fue infiel
para que sientas odio por ella en tan sólo 1 segundo. Es decir, el amor y el
odio están dentro de nosotros, sólo necesitamos 1 segundo para cambiar de un
sentimiento al otro, pero es nuestra elección sentir una cosa o la otra.
Entonces, ¿Es el amor un impuso?
Veo dos aprendizajes en todo esto:
1-
Todas,
absolutamente todas nuestras acciones, desde respirar, liberan una energía a
este mundo que puede cambiar el curso de nuestra historia o la de otras
personas.
2-
El
amor para que sea verdadero no puede ser un impulso. El impulso de amar debe
transformarse en deseo y el deseo en acción. Porque el amor verdadero no es un
sentimiento, es una acción.