A través de Google +, recibí esta imagen acompañada del consejo que titula este post. Varias cosas vinieron a mi cabeza, relacionadas con la manera cómo ha cambiado la mentalidad femenina y como cada vez más mujeres sienten menos pudor e inseguridad por exigir en la cama, lo que les corresponde naturalmente. El sexo como cualquier interacción entre dos personas, se trata de dar y recibir en la misma medida. Por eso estoy segura que las mujeres que exigen un orgasmo de forma natural y sin prejuicios, disfrutan de igual manera proporcionar uno.
Luego, más allá de los pensamientos sexuales que acompañan esta frase, me vinieron pensamientos extrapolados a como las mujeres deberían exigir un orgasmo tanto como deberían exigir lo que esperan de una relación. Una mujer que se conforma con un orgasmo esporádico, se me ocurre que probablemente también sea una conformista en su relación, aunque no tengo ningún tipo de data que confirme esta teoría. Y me puse a pensar en experiencias personales o cercanas en las que por mucho tiempo hemos estado fingiendo una relación. Fingiendo que estamos enamoradas, fingiendo que estamos conforme con lo que nos dan y que no queremos ni necesitamos nada más. Fingiendo que todo marcha viento en popa, cuando en verdad sabemos que eso no va a ningún lado. Fingiendo que no queremos estar con otro hombre, etc, etc, etc.
Cuando escucho a hombres diciendo que fueron infieles porque sus mujeres los descuidaron sexualmente, me pregunto si ellos también en algún momento no habrán empezado a descuidarlas y se les olvidó que al lado tienen a un ser con necesidades sexuales y afectivas, que simplemente no lo exigió. Las mujeres en su mayoría, somos menos promiscuas que los hombres, nuestro instinto animal es menos primitivo, eso no quiere decir que no tengamos necesidades al igual que ellos.
Exigir lo que mereces no te hace una loca, dramática y exagerada. Te hace una mujer que sabe lo que quiere.
