Thursday, March 15

El orgasmo no hay que fingirlo, hay que exigirlo


A través de Google +, recibí esta imagen acompañada del consejo que titula este post. Varias cosas vinieron a mi cabeza, relacionadas con la manera cómo ha cambiado la mentalidad femenina y como cada vez más mujeres sienten menos pudor e inseguridad por exigir en la cama, lo que les corresponde naturalmente. El sexo como cualquier interacción entre dos personas, se trata de dar y recibir en la misma medida. Por eso estoy segura que las mujeres que exigen un orgasmo de forma natural y sin prejuicios, disfrutan de igual manera proporcionar uno.

Luego, más allá de los pensamientos sexuales que acompañan esta frase, me vinieron pensamientos extrapolados a como las mujeres deberían exigir un orgasmo tanto como deberían exigir lo que esperan de una relación. Una mujer que se conforma con un orgasmo esporádico, se me ocurre que probablemente también sea una conformista en su relación, aunque no tengo ningún tipo de data que confirme esta teoría. Y me puse a pensar en experiencias personales o cercanas en las que por mucho tiempo hemos estado fingiendo una relación. Fingiendo que estamos enamoradas, fingiendo que estamos conforme con lo que nos dan y que no queremos ni necesitamos nada más. Fingiendo que todo marcha viento en popa, cuando en verdad sabemos que eso no va a ningún lado. Fingiendo que no queremos estar con otro hombre, etc, etc, etc.

Cuando escucho a hombres diciendo que fueron infieles porque sus mujeres los descuidaron sexualmente, me pregunto si ellos también en algún momento no habrán empezado a descuidarlas y se les olvidó que al lado tienen a un ser con necesidades sexuales y afectivas, que simplemente no lo exigió.  Las mujeres en su mayoría, somos menos promiscuas que los hombres, nuestro instinto animal es menos primitivo, eso no quiere decir que no tengamos necesidades al igual que ellos.

Exigir lo que mereces no te hace una loca, dramática y exagerada. Te hace una mujer que sabe lo que quiere. 

Monday, March 12

La culpa es de la carne!

Uno de mis tíos es el típico venezolano fiestero y dicharachero. Él todos los fines de semana hace una reunión en su casa e invita a todos los vecinos para tomarse “unos whiskies” y preparar un carne asada (Sesina, como buen Valenciano). Por meses y yo diría que años, mi tío se fue a la cama sintiéndose muy "pesado" después de su rumba respectiva. Esta situación prácticamente le arruinaba el resto de su fin de semana, pero no era razón suficiente para dejar su reunión a un lado. Un día de esos que las cosas se dieron sin planificación, no consiguieron comprar la carne y ante el ataque de hambre de la media noche, él y sus amigos optaron por asaltar la lacena y encontraron unas latas de sardina gourmet. Al día siguiente mi tío amaneció fresco como una lechuga y sentenció que el problema de su "pesadez" era la carne asada, pero jamás la botella de whisky!

En este mismo orden de ideas, recuerdo una época en Panamá en que La China y yo vivíamos despechadas y deprimidas. Yo particularmente ni siquiera tenía motivos por los que despecharme y aún así ahí estaba yo, como un clavel en su casa, escuchando Gustavo Cerati a todo volumen, en pijamas, con el rimmel corrido y tomando por un lado vino tinto y por el otro unas cuantas botellas de Té de Frambuesa Lipton. En ese plan se nos pasaron varios fines de semana, mientras entre té y té entonábamos Crimen y Adiós (Par de Hits del gran Gustavo, cuyas letras harían deprimir hasta a Garrik, el más gracioso de la tierra y el más feliz, según mi poema favorito: Reír Llorando). Entre despechos y tristezas ficticias, nos dimos cuenta que era hora de superar esa etapa, sin embargo los viejos hábitos ahí seguían y parecía imposible librarse de ese estado de ánimo depresivo y desadaptado. Un día, La China dijo que iba a dejar de tomar Té de Frambuesa, porque esa vaina engordaba. Una semana después La China tenía novio y yo estaba alegre en Punta Chame practicando Kitesurf…. El despecho ficticio no ha vuelto a nosotras, a pesar de que seguimos escuchando Gustavo a to´ volumen. Así que en conclusión, nosotras no somos ningunas masoquistas, Adiós y Crimen no despechan ni deprimen a nadie, la culpa es del Té de Frambuesa!!!

Les dejo a Gustavo..

Thursday, March 8

Siempre tengo algo que aprender

Hace un tiempo quise vivir fuera de mi país, comprarme mi propia casa, estar soltera, vivir experiencias que me enseñaran de todo un poco… En este tiempo me di cuenta que la independencia personal y económica es un arma de doble filo, te trae satisfacción personal a montones, pero a ratos deprime darse cuenta que todos a tu alrededor asumen que tú ya no los necesitas. Un día me desperté entre satisfecha y asustada por pensar que hace 6 años no recibo ningún tipo de ayuda económica y que así va a ser el resto de mi vida. Miré mi cuenta de banco y pensé que es hora de empezar un fondo de retiro…. Me di cuenta que nunca es muy tarde ni muy temprano para mandarlo todo a la m… Me di cuenta que el slogan “Como Venezuela no hay” se quedó obsoleto, el punto es no darle la espalda a tu país ni a tu identidad nacional, Hay un camino!… Me di cuenta que nada debe tomarnos por sorpresa, nunca sabes cuándo y en qué circunstancias te vuelvas a encontrar con una persona… Me di cuenta que uno no debe aceptar menos de lo que se merece, eso te hace débil e insegura… Me di cuenta que mientras más conoces del mundo y más compartes con personas de toda clase, religión y cultura, te vuelves más tolerante, más objetivo y menos crítico… Me di cuenta que es cierto aquello de que el que te ama te deja libre para que vivas lo que te hace falta vivir… Me di cuenta que cuando un hombre sabe lo que quiere no hay lugar para interpretaciones; el mensaje es claro, directo y transparente… Me di cuenta que existe la envidia… Me di cuenta que no debes abandonar a tus amigos ni descuidar a tu pareja… Me di cuenta que todas las personas son especiales y tengo algo que aprender de ellas… Me di cuenta que la vida avanza y sigo sin hacer algo contundente por alcanzar mi sueño… Me di cuenta que mi instinto no se equivoca, al menos en el 99% de los casos… Me di cuenta que la confianza es la base más importante de cualquier relación interpersonal... Me di cuenta que no se aprende de experiencias ajenas, pero nunca debes subestimar el consejo de alguien que ya pasó por ahí. Hace unos días tuve una salida de mujeres. Éramos 3 amigas solteras que terminamos encontrándonos con 3 amigos casados, que celebraban como finalmente pudieron salir de su casa (O la prisión) a tomarse unos tragos entre panas. Ellos ahogaban sus penas matrimoniales en el alcohol, mientras nosotras desahogábamos nuestras dudas y yo pensaba en la impresión que me causaba que lo único que ellos necesitaban era una simple noche de panas, ¿Es que acaso eso no existe después del matrimonio?. Al día siguiente pensé: Nunca debo olvidar lo que ayer escuché, porque no todas las mujeres casadas tuvieron la oportunidad de salir una noche soltera y terminar enfrentadas a la cruda versión masculina del matrimonio…