Tuesday, November 23

Los hombres las prefieren brutas (o inteligentemente tetudas)

Hace meses que vengo escuchando esta frase en libros, series de televisión, programas, conversaciones de sobre mesa y pare usted de contar. Yo que me la paso analizando todo este tipo de cosas he querido mantenerme al margen de esta afirmación. Ella está ahí persiguiéndome, mis amigas hablan al respecto, los hombres emiten su opinión y yo, por extraño que parezca me he mantenido totalmente falta de palabras ante esas conversaciones. No se me ha pegado la gana de emitir reflexión alguna al respecto de esa frase, ni siquiera invertir neuronas en analizar por qué carajos está tan de moda y la sociedad la acepta como una máxima en la vida. Conozco mujeres que ante la desesperación han llegado a esta conclusión: Pues me tendré que meter a bruta si quiero conseguir un novio en esta vaina!. Sencillamente el que los hombres las prefieran brutas o no, me es totalmente indiferente, pues él que me quiera a mí se va a tener que calar mi poca o mucha inteligencia, le guste o no. Mejor dicho, le va a tener que encantar.

Sin embargo, lo que sucedió esta semana es digno de analizar y de postear. Una espera que le reconozcan el grado de inteligencia por la carrera que estudiaste, la cantidad de libros que te has leído, tú promedio en la Universidad, cuántas preguntas de cultura general eres capaz de responder en un juego de mesa. Qué más les puedo decir!,  tan sencillo como que te pregunten cuál es tu coeficiente intelectual, aunque sería una manera bastante galla de afrontar el tema de la inteligencia ante una mujer.

Pues, por primera vez voy a tener que dedicar neuronas a analizar cómo los hombres miden la inteligencia de una mujer. Y así es como empieza la historia en cuestión:

Está una mujer inteligente y segura de sí misma bailando en una fiesta, cuando se le acerca un amigo un poco pasado de tragos y le dice: - Debo reconocer que fuiste muy inteligente al elegir el tamaño de las tetas que te montaste. Te quedan perfectos esos pocos CC con las dimensiones de tu cuerpo, tú eres una caraja flaca y ese poquito que te pusiste te hace ver demasiado bien y lo mejor es que no necesariamente las exhibes pero las llevas con seguridad – Y al final, el pana recalca nuevamente: Eres MUY inteligente!.

Ella le respondió: Gracias, pero me considero un poco más inteligente que eso.

Hay que decir que el chamo se fajó en su análisis, casi lo quiero llamar inteligente a él también porque la verdad es que cualquier otro hombre pudo haberle dicho en el tono más chaborro posible: Pa´ que gastaste tanto real y sufridera poniéndote una vaina pequeña, te hubieras montao 500 de una!. Sin embargo, lo digno de comentar es el que relacione el proceso de toma de decisión en cuanto a las dimensiones de las tetas a montarse con las del cerebro, más antagónico aún que el que se las haya puesto pequeñas la haga ser más inteligente. Es cierto que muchas veces puedes relacionar unas tetas grandes con un cerebro pequeño, aunque es una etiqueta en la que no me gusta caer, porque cada quien tiene derecho de hacer con su cuerpo lo que quiera y eso no es ser más o menos inteligente. Yo soy de las que piensa tal como Meryl Streep le bofetea magistralmente a Anne Hathaway en The Devil Wears Prada, algo que en resumidas cuentas se traduce en lo siguiente: No se puede andar por la vida pretendiendo ser más o menos inteligente/seria sólo por restarle importancia a tu estilo o a la moda, cuando en verdad cualquier trapo que te pongas encima fue elegido y diseñado con poco o mucho esfuerzo por muchas personas, para que tú pudieras usarlo. Osea, estamos partiendo del punto de que esta es una chama inteligente, que le dio la perra gana de hacerse sus tetas. ¿Es que acaso si se hubiera decidido por 500 CC se le habrían fundido las neuronas del cerebro?, no lo creo.

El hecho aquí es que la mente básica de un hombre relaciona tetas con inteligencia. No importa el tamaño de ambos factores: Tetas = Inteligencia.

Estando en una reunión con unos españoles y babosos, dueños de una compañía con la que hago negocios, hablábamos sobre los métodos de reclutamiento que aplicaban en su compañía. Ellos confesaron que muchas veces tenían más de un candidato para un puesto y cuando esto sucedía pues no se complicaban mucho: Ante la duda, la más tetuda!

Una vez más: Tetas = Inteligencia.

Y así podríamos seguir contando historias sobre esta teoría. Los hombres y las mujeres al final del día somos animales, actuamos por instintos, nos guste o no reconocerlo. Y eso es lo que hace a un hombre relacionar tetas con “inteligencia” o con cualquier calificativo que lo acerque a esta jeva que según él está buena. También es esto lo que lleva a una mujer a hacerse las tetas.

Y al final, sin ánimos de sobre-analizar esta pendejada, la verdad es que no hay que ofenderse porque te elogien las tetas, hechas o naturales, grandes o pequeñas. Qué más podemos hacer? Hay que decirlo!! Esta mujer eligió inteligente el tamaño de sus tetas, no es una decisión fácil, hay que pelear bastante con el médico para lograr montarte el tamaño perfecto para tí y para tus gustos.

Ahora, ¿Cómo las prefieren los hombres?, sigo en las mismas, pienso que hay un cada quien para cada cual, así que el que te prefiera a ti, te tiene que preferir tal como eres: bruta o inteligente, para todo lo demás, existe Mastercard!.  

2 comments:

  1. Muy de pinga y exhaustivo el ani-lisis. A mi gusto, sólo falta la dimensión temporal: brutas, puede ser, pero... ¿pa' cuánto tiempo?

    ReplyDelete
  2. LOS HOMBRES LAS PREFIEREN TETUDAS Y LO DEMÀS ES ESTORBO . QUÈ PELOTAS, CHICO .

    ReplyDelete