Es bastante probable que a muchos de ustedes les haya sucedido esto: Se fijaron en una persona que tiene novia (o). Seguro que incluso tendrán una historia graciosa que contar, respecto a como empezó la historia de amor con su pareja actual, cuando este o esta andaba con otra persona mientras a escondidas ustedes se daban miradas apasionadas.
Y que es lo que hace que esto suceda?.
Estoy convencida de que si alguien está felizmente enamorado, lo demuestra e inconscientemente repele coqueteo alguno con otra persona (A efectos de este post, coqueteo es diferente a amante). Pero si es capaz de tener este coqueteo y mantenerlo por mucho tiempo, lo más seguro es que esta persona haya perdido interés y amor por su pareja actual, y sea por una razón u otra, tarde o temprano esa relación se va a acabar. Sólo que por ahora, algo más fuerte que ellos, de lo cual hablaremos en otro post que llevo prometiendo hace mucho (El Anclaje), no les permite terminarla de una vez.
Estamos tan convencidos y seguros de este argumento, que los terceros en este triángulo amoroso terminamos incluso pensando que lo mejor es que esa relación termine lo antes posible, para así hacer sufrir menos a la otra persona. Porque ante todo, los que hemos estado en esa situación, en su mayoría somos buenas personas, aunque cueste creerlo.
La siguiente y no menos válida razón por la que esta situación se da tan frecuentemente, es porque en especial los hombres, no sueltan una presa si no tienen la otra cazada y preferiblemente probada.
He visto hasta los más caballerosos caer en este “impelable” teorema. De igual manera he visto a las más motolitas, refinadas y mosquita muerta dejarse llevar por la tentación y caer rendidas en los brazos de otro.
Ahora bien, antes de caer rendidos ante la realidad y asumir de una vez por todas que te gusta esa otra persona y ya no ocultarlo más, es normal que pase muuuuuucho tiempo intermedio en el que estuvieron pendientes, mientras una de las partes seguía aparentemente de lo mejor con su novia (o). Lo más interesante es que durante todo este tiempo, ambos sabían que se gustaban, pero nadie nunca dijo nada. Entonces, se preguntarán ¿qué artimañas usamos para mantenernos sin mantenernos?
Mantenerse sin mantenerse es la habilidad de crear un ambiente tal que los dos sepamos: tu me gustas, yo te gusto; tu tienes novia (o), por eso no nos decimos nada al respecto, no hacemos nada indebido; sólo coqueteamos y mantenemos este ambiente a nuestro alrededor, tal que sólo estemos conectados en pensamiento y miradas, porque de otra manera está prohibido.
Para lograr este ambiente varias cosas deben ser ciertas, y de nuevo repito, hay que tener en cuenta que ninguna de las partes hablaron nunca de estas reglas, ni mucho menos las definieron, ellos de casualidad se saludan y hablan un ratico por ahí de cualquier cosa. Sin embargo, para mantener el ambiente en esas condiciones, esto es lo que según yo, debe ocurrir:
1. Quien decide cuando y como se ven será la “persona con pareja”. Es decir, por lo general esta persona trata de buscar esos momentos o lugares en que su pareja no sospeche nada de que allí puede estar la competencia. Por lo tanto, lo más seguro es que por ejemplo no se vean los fines de semana o si es un flirteo oficinero sólo se verían durante las horas de oficina o los eventos relacionados al trabajo. Lo más chistoso es que como dije antes, todo esto es un código de conducta que ambos saben, pero que nunca acordaron y tampoco llega a surgir un reclamo o pretensión porque esto sea diferente.
2. La “persona con pareja” jamás va a nombrar a su novio (a) delante de tí y si lo hace seguramente será por estricta necesidad y sólo la (o) llamará por su nombre. Por supuesto, igual esto último no sirve de nada porque tú sabes perfectamente de quien está hablando, porque te encargaste de averiguar todo lo posible sobre la pareja de esta persona, sabes que hicieron este fin, a donde la (o) llevó de viaje, que restaurante visitaron, etc… Pero definitivamente, el hecho de que no sea capaz de decir “Mi novia (o)” delante de tí, mantiene el “ambiente” y además, sabes que sobre todo a las mujeres les gusta esa sensación de que por un instante tienen el poder de hacer que la otra persona no pueda decir: Mi novia!.
3. Los códigos para decir me gustas de un hombre hacia una mujer, durante esta situación son:
- “Te quedó muy lindo ese corte de cabello”.
- “Tienes novio? ” (Obviamente esta pregunta es de parte del que tiene pareja hacia el que no tiene)
- Que raro que una persona como tu no tenga novio.
- De nuevo, jamás, jamás, jamás nombrar a su pareja.
- Posiblemente contarle a alguien que conoce a la que le gusta, que está teniendo problemas con su pareja.
- Esperar a que no haya nadie cerca para decirle algo un poco más picante, sin ser todavía directo al grano.
- Etc.
4. Los códigos para decir me gustas de una mujer hacia un hombre, durante esta situación son:
- Vestirse matadora todos los días que lo va a ver y muy importante: labios siempre pintados!.
- Lanzar miradas discretas de vez en cuando.
- Darle un poco de celos con algún compañero o con el propio novio (si es el caso que la mujer es la “persona con pareja”). Esto aumenta la tensión ya que no siendo nada tuyo, no pueden hacer nada al respecto.
- Sacar provecho de una ocasión de acercamiento como: Un baile, una reunión de trabajo a solas.
Ahora bien, después de varios meses en este PEO, algún día se van a tener que hablar claro y raspao, porque el que….. perdón, la tentación, se ha venido acumulando y esa gente lo que está es de a toque (Me encanta liberar la mamarracha dentro de mí de vez en cuando).
El punto es que un buen día, quizás con unas copitas encima, seguramente después de haber tenido un tremendo rollo con la pareja; esta persona por fin se atreve y se lanza con todo ante esta o este que le gusta desde hace tanto tiempo, pero que nunca le había dicho nada por miedo a quedarse sin el chivo y sin el mecate (Hoy ya está seguro (a), por todas las señales que le mandaron, que si es correspondido (a))
Este día seguro recordaran todos esos momentos en que hicieron cosas para llamar la atención mutua sin poder hablar al respecto, se dirán lo espectacular que le quedaba el vestido del día tal, lo mal que se sintió porque pensó que ya había conseguido novio (a) (Aquel día que intentaste darle celos, y tú por dentro, lo logré!)… etc, etc, etc.
Sin entrar en más detalles en como después esta persona aplica la típica: No eres tú soy yo, con su pareja actual. Claro, ya probó la otra mercancía, le dio maripositas, se siente más seguro, ahora sí tiene el valor para terminar con esta persona. El punto es que finalmente, los otros 2 se empatan, son el uno para el otro, seguramente estarán felices por mucho tiempo, hasta se casan… Y aunque pienses que no puedes confiar en la otra persona porque alguna vez la viste coquetear contigo cuando tenía novio (a), lo más seguro es que a ti no te haga lo mismo, porque para estar contigo, esta persona sacó todas las cuentas del mundo, hizo toda su lista de pros y contras y pensó todas las noches para tomar su decisión.
Ahora, se preguntarán por qué este post se llama: Un ser imaginario. Pues bien, la historia es corta y dice así:
Una amiga estaba en esta situación, solo que un poco más complicada. Ella ya había tenido una historia con este hombre y él ahora estaba con otra persona… Ellos estaban planeando un reencuentro, seguramente a escondidas de la novia, supuestamente para conversar, pero todos sabíamos que eso podía terminar el algo más. Mi amiga, que sufrió mucho por este tipo, tenía la duda sobre si todavía quedaría algo, tanto para ella, como para él… Todas le aconsejamos que se dejara llevar por el momento y que esa era su oportunidad para ver si era o no para ella (Típicas expresiones femeninas)… Es ahí cuando le dí este consejo: Si te vas a dejar llevar por el momento y dadas las circunstancias, se tú la que no permita que la novia salga en la conversación, no te permitas traerla al plano real, déjala allá, en el plano imaginario…
Eso es lo que son esas parejas cuyos novios (as) tienen miedo de nombrarlas ante otra persona, Un ser imaginario… Y estas, son el tipo de conductas que me encanta analizar!
Dra. Corazón