Primer caso:
Ando por la vida mostrando una sonrisa, contando mis anécdotas, mis planes, mis experiencias, mi vida. Nunca se me ha ocurrido que por contar mis deseos, estos no se van a cumplir, de hecho siempre se me han dado: Estudié en la universidad que quise, he trabajado en las empresas que he querido, me vine a vivir fuera del país y en general, hasta ahora, he tenido la vida que he querido, a pesar de que siempre, siempre, he “contado” los pollitos antes de nacer, y en este caso, por contar me refiero a decírselo a los demás antes de que suceda.
Debo agregar, que incluso he sido tan happy, que he hablado de mis planes con personas “mala vibra”, cosa que se les nota en la cara cuando dices: Tengo una entrevista de trabajo en XX sitio o me voy de viaje a tal sitio!!, y te lanzan la típica sonrisa falsa, que hoy en día identifico más fácilmente y no con mera intuición, a través del lenguaje corporal de la persona, porque sus ojos no se hacen más pequeños y solo emiten un ligero movimiento en la boca y responden un más falso todavía: Que fino!.
El punto es que, normalmente yo sigo ignorante, feliz y tranquila por la vida, sin imaginarme que esa mala vibra, que de hecho noté, porque considero que lo percibo incluso sin querer hacerlo; pueda generar un efecto negativo en los resultados que deseo alcanzar.
Creo que el éxito que gracias a Dios y a la suerte, he podido tener en algunos casos, lo he logrado primero que nada, porque he confiado en mis habilidades y las he demostrado con humildad. Si algo no se me ha dado, no he durado más de un día deprimida y principalmente, he erradicado de mi pensamiento lo siguiente: Eso me pasa por contárselo a todo el mundo!; mas bien he pensado: Algo mejor espera por mí!!!… y adivinen qué? Es cierto!
Cuando analizo al mundo, veo que sucede todo lo contrario, la gente es cautelosa de no revelar sus planes e ideas ni siquiera a su mejor amigo, porque esto puede hacer que no se cumplan; al punto de que cuando lo logran, dan más peso a que lo lograron por el hecho de no haberlo divulgado, que a las habilidades que demostraron para ganar y merecer ese resultado.
Excepción a mi regla (Porque desde mi perspectiva, la energía positiva también se trata de no tener una única e irrefutable opinión de las cosas): Uso llaveros de ojitos turcos.
Segundo Caso
Así como hablo sobre mis planes, hablo sobre cualquier cosa y con cualquier persona. Disfruto a montones de compañía y un buen café o buena bebida; para poder dedicarme sin reproches ni ataduras a hablar!. Hablar de la vida del otro, de la mía, de algo que escuché, de política, de amor, de economía, del mundo, de psicología (me encanta), del ambiente (muy de moda), de libros, de películas, de música, de moda, de carros, de viajes, de comida, de motos, de deportes (solo si son los que a mí me gustan), de sexo (entre los temas preferidos si nos preguntas a un grupo de mujeres). Yo puedo pasar desde el tema más vanal y sin sentido, y de ahí volar a lo intelectual, financiero y hasta masculino…. Haaaaaaaaaaaaaaasta queeeeee…. me salen con más de un: No, No me parece, Eso a mí no me gusta… o hasta que…. todo lo que diga será usado en mi contra!
El efecto retroceso:
Estas reacciones en mis interlocutores, causan que mi nivel de voz empiece a bajar, mi cara empiece a demostrar que no pertenezco a esa conversación o no entiendo que hice o dije que causó que la otra persona empezara a decirme tantos: A mí no me gusta eso, no me parece, estás loca? Nada que ver!!... Después de esto, coloco mi cara de poker o más bien de no poker, ya que se debe notar mi incomodidad al empezar a hacerme más pequeña en la silla, ver a los lados o demasiado directo a los ojos, hablar más despacio y por último dejar de hablar.
Me cuesta definir este efecto como falta de autenticidad al no continuar haciendo mi punto y hablando sobre lo que pienso y me gusta, porque nadie quiere decir eso de uno mismo, y porque dependiendo de la situación y de la persona, seguro que sí trataría de mediar la situación. Lo defino más bien como mi característica alegre que me impide discutir con este tipo de personas y mientras voy haciendo todo el proceso de dejar de hablar, en mi pensamiento está: Ani, retrocede que vas a terminar peleando con esta persona.. . Ok, así es, ahora: wtf! Que le pasa a esta persona? Todo lo que digo será usado en mi contra? No puede solo relajarse ante la opinión de los demás, perdonarme la existencia y sobre todo: Ser un poco más positiva?...
Cuando se ponen extremadamente negativas, pienso: Un novio le caería bien, seguro empieza a gustarle todo lo que tiene alrededor!
Poniéndome en la posición del interlocutor, no puedo dejar de preguntarme: será normal que deba ver tantos contras en lo que habla otra persona? Debería parecerme imprudente mucho de lo que dicen las personas a mi alrededor?. Auto-Respuesta: Yo no digo que estén de acuerdo conmigo ni que me quieran, de hecho las personas que me rodean son demasiado distintas a mí y todas decimos lo que pensamos, pero definitivamente, de manera positiva, porque no causan el efecto retroceso en mí. Así que, no sabría que responder, solo puedo decir que pocas veces he escuchado en mi casa o grupo de amigos: Que ganas que fulanita (o) dijo tal cosa.. Cómo se le ocurre decir eso delante de Menganito??
Así que, buena vibra, es todo aquello que mantenga: Mi sonrisa en la cara, mi actitud positiva y mis ganas de hablar!