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Monday, June 4

Todo se transforma




Algunos piensan que las personas cambian con el tiempo, yo quiero pensar que sólo maduramos y nos volvemos más conscientes de nuestros actos y las consecuencias de ellos.  La verdad es que en el fondo seguimos cometiendo los mismos errores que cometíamos desde siempre. Es nuestra esencia y con ella viviremos toda la vida y decidiremos que batallas pelearle o no.


La realidad que no debe esconderse es que quien te enseña es la experiencia y con suerte, una persona que te ame de verdad. Por eso a todos mis amigos y sobre todo a mí me digo, no dejemos de aprovechar todos los tropiezos de la vida ni de escuchar a quienes nos aman, sólo de eso aprendemos y avanzamos al siguiente nivel de la vida. La palabra clave para mí: Aprovechar. ¡Cómo cambia la vida cuando decides “aprovechar” los tropiezos para crecer!.

Esta semana he estado escuchando Jorge Drexler a montón y hay pocas canciones con las que no me siento identificada, quizás en esta u otra etapa de la vida. Definitivamente, la vida es más compleja de lo que parece, de principio a fin. Pero lo mejor, es que nada se pierde todo se transforma. Por eso, cuando me dicen que he cambiado, prefiero pensar que sólo me he transformado. La sonrisa que desde niña me ha caracterizado, me acompaña a donde voy y siempre que algo tonto y absurdo me da risa o simplemente me río nerviosamente, me acuerdo de mi Tío Ángel, quien irónicamente todavía me pregunta: ¿Por qué estás brava Ani? 


Thursday, August 25

Ó do Borogodó

Por la naturaleza de mi trabajo, me ha tocado negociar con personas de varias nacionalidades, principalmente de Latinoamérica. Aunque desde un punto de vista de negocio, este contacto me ha dado una idea bastante general sobre los principales factores idiosincráticos de cada país que he visitado.

De ahí llegué a la conclusión, nada sorpresiva, de que los Brasileros son personas ante todo alegres, con todo lo que esa frase implica. Para mí, negociar con un brasilero es sinónimo de “Parcería”, Samba, Caipirinha y contentura perpetúa.

Mi innata curiosidad me llevó a querer aprender más de esta cultura, por lo que aproveché la coyuntura de mi reciente viaje laboral Brasil y que mi amigo Luis Miguel se encontraba por aquellos lares (Haciendo precisamente lo que yo quería: aprendiendo de la cultura y el idioma del país… Ah! Y de la samba, es que el te es músico), para escaparnos en una noche de Rodinho y Rumba Brasilera.

Desde mi punto de vista laboral, Sao Paolo es una ciudad que de solo verla estresa, helicópteros llenos de personas adineradas, ocupadas y apuradas (Supongo) sobrevuelan la ciudad a toda hora. El smog te hace dudar si es que todos los edificios están pintados de gris o es simple suciedad. La ciudad, indescriptiblemente grande, en la cual habitan 11 millones de personas sólo en el área metropolitana, te hace sentir interminable hasta el trayecto más corto. El crecimiento económico del país se siente desde que llegas al aeropuerto de Guarulhos y hasta que te encaramas en el ascensor para ir a tu habitación y a cualquier hora del día hay 10 personas al lado tuyo en trajes negros, hablando en cualquier idioma y únicamente temas de negocios.

Por lo que el plan era claro, yo llevaría a Luis Miguel a comer como los grandes y él debía encargarse de mostrarme el lado cultural, histórico y callejero de Sao Paolo. La churrasquería estuvo indescriptible, el cordero, las costillas y la jugosa picanha literalmente desaparecían del plato tan pronto como llegaban. En el ínterin Luis Miguel empezaba a sentirse “abrumado” con tanta carne. Nada que unas caipirinhas y unos breves segundos del semáforo en rojo para tragar los 5 últimos trozos de carne que habían lanzado en el plato mientras con la boca llena no alcanzabas a decir que no, no pudieran solucionar. Entre ponernos al día con nuestras vidas y que yo simulara hablar portuñol, se hizo la hora de la rumba.

Una hora más en taxi y llegamos a Vila Madalena, una zona bohemia en Sao Paolo de calles angostas y con pequeñas edificaciones que lucen al perfecto y sutil descuido. Allí se encuentran establecimientos de varios tipos. Supongo que a la luz del día debe ser una zona bastante transitada y repleta de artistas, músicos y vendedores informales. No dudo que haya cerca alguna plaza en la que se reúna la gente a apreciar distintas manifestaciones de arte callejero. Pero todo esto son suposiciones mías basadas en lo que me transmitió el lugar, ya que de noche casi todo está cerrado y se ve principalmente obscuro, peligroso y lleno de gente caminando a su bar respectivo.

Para nosotros, Luis Miguel eligió Ó do Borogodó. Un lugar colorido que asemeja una fiesta callejera limitada a un pequeño y acogedor espacio. Samba en vivo, músicos empedernidos y un abarrote de ardientes brasileras que hacían voltear a verlas hasta a una mujer perfectamente “straigth” como yo, así describo mi primera impresión. Por supuesto que pedimos Caipirinhas y durante el primer trago me encontraba atónita por la vibra del lugar, todo el mundo sonriente bailaba solo o en pareja, tarareaba las canciones y Luis Miguel intentaba explicarme el concepto y significado de la samba para esta gente, mientras yo sólo lograba sentirme cada vez más pequeña e insignificante en aquel rincón. Nunca me había intimidado tanto el ritmo de otras personas como en ese lugar y no podía parar de decirlo.

Segundo trago y Luis Miguel empezaba a animarme a aprender a bailar con algún brasilero. Yo seguía pegada a la silla y sin ninguna intención de mostrar mis pocas habilidades de salsera venezolana. A esta hora ya empezaba a fijarme en uno que otros ojos verdes, grises, marrones infinitos y fundidos en corpulentos entes, matizados de todas las tonalidades de rubios a morenos, que me miraban como afirmando que yo no era de ahí y que me encantaría poder estar bailando a la altura de todos ellos. Yo sólo volteaba a mirar mi caipirinha y esperaba que no se atrevieran a sacarme a bailar. Voy al baño y al regresar Luis Miguel ya se había hecho amigo de 3 Brasileras sentadas a nuestro lado, por lo que al quedarme parada ya era inevitable siquiera mover los pies y dejarme llevar por la suave y mágica melodía. Intentaba elegir a la mejor bailarina del lugar para seguirla con la mirada mientras hacía una muy mala imitación de su ligero movimiento. Todos parecían estar flotando en el aire, como si seguir la música fuera lo más natural y fácil de este mundo. Mientras tanto yo sentía que mis piernas por el contrario pesaban demasiado y al perder la concentración empezaban a moverse como títere descompuesto.

El primer valiente me toma  por la cintura y sin darme cuenta ya estaba en medio de la pista dando mis primeros pasos improvisados de Samba. En portunhol me dice que sólo debía seguirlo. Siempre sonriente como el resto, me zarandeó por todo el lugar mientras yo literalmente sólo lo seguía. Termina la música y ya me sentía en calor para empezar a charlar con alguien más, mientras Luis Miguel se defendía junto a una brasilera en la pista. Segundo valiente y el ritmo era ahora más rápido lo cual facilitó un poco mi desenvolvimiento, al ser más parecido a la salsa. Me impresionaba y encantaba a la vez que aquí a nadie le importara que 2 amigos estén solos en una rumba, ese pequeño detalle a nadie intimida. Tercer valiente y Luis Miguel ya bromeaba con mi mejora en el área. Los brasileros cuando bailan se inspiran y toman a su pareja con la seguridad de un caballero mezclado con un perfecto destello de falta de respeto. Cuarto valiente y ya hablaba portunhol mientras seguía los pies de mi contrincante. Luis Miguel seguía bromeando con mi sutil avance en materia de Samba.

Y entre risas, caipirinha y músicos terminó esta gran experiencia que es sólo el inicio de próximas aventuras y noches brasileras que vendrán, porque ahora este destino está dentro de mis próximos Top 5 a visitar cuando llegue el momento preciso. Agradezco a todos los brasileros que sin saberlo hicieron mi experiencia inigualable. Agradecimientos especiales a María Rita, Paulinho da Viola y Joao Gilberto que con su música me acompañaron en la redacción de este post. Ni hablar de Luis Miguel por llevarme a Ó do Borogodó.


!Volveré pronto a la revancha de la Samba! !Dios la bendiga!


Thursday, April 7

En este momento amo TODO!

Amo sentirme terriblemente sola y que la vida me de una cachetada poniéndome nuevos e interesantes amigos en el camino todos los días.

Amo que vaya a Punta Chame con el mayor entusiasmo por hacer kitesurf y no haya nada de viento. Así es como he aprendido a enfocar y relajar mi mente para tener algo de paciencia, que bastante falta me hace. Así también es como hice wakeboard por primera vez y como he tenido tiempo para conocer mejor y sorprenderme más de las maravillosas personas que he conocido en esa playa.

Amo que en Punta Chame haya rayas y aguamalas. Así es como me he hecho más fuerte y me atreví a nadar con tiburones, superando mi extraño miedo a los animales marinos. Ahora que se acaba la temporada de viento, decidí finalmente hacer un curso de buceo.

Amo que por tener ahora un puesto de trabajo más globalizado, tengo llamadas todos los días a las 7 am, de esa manera me obligo a empezar el día temprano y a ser más eficiente.

Amo que ahora en el trabajo hable más inglés que nunca, porque finalmente voy a aprender inglés y no tuve que irme de intercambio.

Amo haberme enterado de las cosas horribles que han inventado de mí, ahora estoy 110% segura de quienes son mis verdaderos amigos. Antes estaba 100% segura, eso sólo nos unió un 10% másJ. Si hay algo que siempre he amado es mi habilidad de hacer buenas amistades; fuertes, sinceras y duraderas.

Amo haber salido con personas pocos especiales para mí, así es como me he dado cuenta que aunque todos somos especiales, no es razón suficiente para pensar que puedes tocar el corazón de cualquier persona. Eso, definitivamente y confirmado, es algo que nadie puede predecir ni controlar. No es lógica, es amor.

.. Y pues, como dije, en este momento AMO TODO. Sólo quise resaltar los mejores “AMO” de lo que va de 2011.

Monday, November 8

Vodkatonic para el alma

Estos días tengo una relación de frenesí con mi blog, es como si finalmente descubrí para que es realmente bueno este asunto. Desde que escribí “El Regreso Triunfal” despidiéndome de Caracas, la vida ha sido una montaña rusa. Estuve un tiempo demasiado ocupada arreglando mi vida personal, profesional y sentimental, a fin de poder agarrar mis macundales, levantar mi manito, decir sayonara y terminar de venirme de una buena vez a este nuevo país.

Sólo llevo 4 meses aquí y ya me siento como en casa. Un experto en procesos de transculturización me advirtió que pasaría por una curva de adaptación en la que en algún momento desde hace 1-2 meses yo debería estar sumida en una depresión tal, que en este mismo instante podría estar tirada en el piso llorando, muriéndome de algún virus extraño.

Pues afortunadamente, nada de eso ha sucedido, a pesar de que desde hace un par de semanas para acá estuve a punto de creer que era imposible escapar de lo inevitable. Mi filosofía siguió y seguirá siendo la misma que siempre he puesto en práctica: Si la vida te da limones, busca vodka, soda y prepárate un vodkatonic!

En este caso, el limón fue saber que venían las fiestas patrias, que mis 2 amigas hicieron planes para viajar al norte y que en esta ciudad no quedan ni los perros callejeros, porque también se van de vacaciones. El soda fue como siempre mi actitud positiva y el vodka fue reencontrarme con Luis Carlos Moreno y su grupo de amigas (Patty y Carolina!).

Por una de esas maravillosas coincidencias de la vida, conozco a la Srta Patty Salvador en la peluquería (Salón de belleza en Panameño), quien en algún punto de la conversación, cuando ya le había dicho que era de Valencia pero vivía en Caracas, me comenta que es muy amiga de Luis Carlos Moreno, quien es de Valle de la Pascua, Venezuela. En ese momento retrocedo y le digo: Mira, el punto es que yo soy de Valencia, vivía en Caracas, pero me crié en Valle de la Pascua y Luis Carlos es hermano de un gran amigo del colegio y vivíamos en la misma urbanización. Definitivamente el mundo es un pañuelo. Allí mismo en la peluquería nos compartimos los datos, minutos después Luis Carlos me estaba llamando y para hacer la historia más corta, el fin de semana pasado cuadramos para salir a tomarnos algo.

En medio de los tragos terminamos acordando que me quedaba en fiestas patrias en Panamá y que viajaría con ellos, a donde ellos me llevaran. Yo no tenía muy claro cuál era el plan, pero este trío de personajes me encantaron desde el primer instante y no tuve razón alguna para rechazar una oferta tan buena.

Más allá de a donde fuimos o lo que hicimos, que estuvo por demás excelente, lo mejor del viaje fue descubrir lo mucho que tenemos en común.

Patty es abogada, trabajadora y echada pa’lante, como diríamos en mi pueblo. Una chica de mente abierta y mucha cultura, conoce el mundo y lo ve con los mismos ojos que yo. Escucharla hablar de sus viajes es como si me escuchara a mí misma, aún cuando no conozco ni la mitad de lo que ella conoce. Patty es divertida, es el punto en el que convergen todos los amigos y se lleva bien con todo el mundo. Lo que más me llamó la atención, fue escucharla hablar de una de sus metas personales: Comprarse una vivienda propia el próximo año, como que se llama Patricia Salvador. La vivienda en Panamá es carísima en comparación con los sueldos de un profesional joven. Misma historia que en Caracas. Mis amigos deben estarse riendo en este momento, eso es algo que yo repetía TODOS los días, con esas mismas palabras, antes de enterarme que me mudaba de país. A decir verdad, sigue siendo una meta comprarme un apartamento en Caracas, pero ya no tiene que ser el próximo año.  

Carolina al igual que Patty es abogada, trabajadora y divertida. Una persona con mucho carácter y personalidad. Le encanta leer y lo que más me llamó la atención es que analizamos las relaciones amorosas de la misma manera. No puedo dar más detalles porque sería hablar de su vida privada o la mía, pero Caro es en definitiva una persona pragmática, clara y raspada. Ultimo dato curioso, le encanta NY, igual que a mí.

Luis Carlos es….. Luis Carlos, único en su especie. Él mismo dice estar seguro de cargar un coyote caminando junto a él (Refiriéndose a la comiquita del Coyote que se la pasa tratando de cazar al correcaminos, pero todas las desgracias terminan cayéndole a él). El punto es que a Luiscar le ha pasado de todo en esta vida, hasta que yo terminara llamandolo Kike (Como su hermano) todo el fin de semana. Luiscar no ha terminado de echarte un cuento de su vida, cuando ya se está acordando de otro que te va a contar después de este. Uno es mejor que el otro y escucharlo a él mismo contándolo, no tiene precio. En cuanto a lo que él y yo tenemos en común, son simples pero relevantes datos curiosos. Sólo voy a nombrar algunos, ya que pasamos todo el fin de semana descubriendo detallitos en común:

1.      1.  Acompañamos el nombre de las personas con un segundo nombre inventado por nosotros mismos. Ejemplo: Patricia “Josefina” pásame aquello por favor.
2.       2. Le presto mi carro y dice que apenas lo prendió se dio cuenta que yo estaba escuchando a todo volumen su canción preferida de la semana (Mi misma canción preferida de la semana): The Time (The Dirty Bit), de The Black Eyed Peas.
3.       3. El clímax fue cuando Luiscar contó que en el viaje pasado a la playa estaba tan borracho que quería recitar su poema preferido, pero se le olvidaba y no podía terminarlo. En medio del cuento, por alguno de esos flash esotéricos que a mí me suceden, imagino la posibilidad de que su poema preferido sea el mismo que el mío y le hago la pregunta que nadie hubiera hecho, en medio de aquel cuento chistoso: Luiscar, ¿cuál es tu poema preferido?. Él responde, casi al unísono con mi mente: Reír llorando.
4.       4. Justo después de descubrir que nos gusta el mismo poema, saco la artillería pesada y le cuento que tengo un blog (Yo nunca le ando diciendo esto a nadie, al menos que considere que realmente le pueda interesar). Él responde: Yo también. Ahora los dos en coro decimos: En serio?? y qué escribes??. Los dos en coro respondemos: Pendejadas!!.

Sólo resta compartirles el blog de Luis Carlos, diversión garantizada. Se llama Tiempo Acme, en referencia a su amigo el coyote.

www.tiempoacme.tumblr.com