Tuesday, September 25

Olores


Olores transmiten calor
Olores me recorren el cuerpo
Olores me elevan y me transportan a un lugar fuera de aquí
Olores se hospedan en mí
Olores me recorren y terminan en suspiro
Olores invaden mi ser
Tu olor es puro, es paz, es conflicto, es deseo, es cariño
Te extraño…

Monday, September 17

¿Qué me gusta?


Que se me quita el sueño y el día se hace claro.
Que se olvidan los problemas y se pinta una sonrisa perpetua.
Que es el mejor encuentro conmigo, aún estando contigo.
Que respiro tu fragancia, mientras te beso el cuello y me escondo del viento.

Te abrazo fuerte y no por temor a perderte.
Tu cuerpo cercano equilibra la adrenalina.
Sigo tus movimientos al compás del ronquido,
Sigo tus movimientos como seguir la corriente de un río.

Me percato de cada detalle en el cielo, el paisaje y el camino.
Me percato de los vecinos y colegas.
Con cada disminuciación de revoluciones, te cuento lo que he visto.
Trato de no olvidar detalle, aunque me desconcentra tu mano acariciando mi rodilla.
A ratos te abrazo más fuerte, a ratos te aprieto, a ratos te suelto, a ratos te miro.

 Todo volverá a ser como antes cuando termine el paseo..
Pero yo me quiero quedar aquí, con ella, contigo…

PD: Este poema estaba en mi categoría de posts no publicables desde hace 2 años...

Wednesday, September 12

Nunca (Proyecto 642)

Relato N°: 9
Título Original: What a character holding a blue object is thinking right now.
Longitud Propuesta: 1/3 de página.
Autor: Ani Puglisi


Nunca he vivido sola.
Nunca me he comprado mi propio “nada” con mi propio dinero.
Nunca he vivido fuera de mí país.
Nunca he hecho un viaje solo con mis amigas.
Nunca he viajado sola.
Nunca disfruté estar soltera, ser solo yo.
Nunca tuve verdaderos amigos hombres.
Nunca tuve una decepción amorosa.
Nunca tuve que dejar ir un amor.
Nunca he podido hacer lo que quiero sin darle explicaciones a nadie.
Nunca me he despertado un día y me he dado cuenta que sólo cuento conmigo misma, que soy independiente y que soy totalmente responsable de mis actos y de mi vida.
Nunca conocí la diferencia entre salir con el chico bueno, el malo, el inteligente, el que solo quiere llevarme a la cama, el que no responde los mensajes, el que está loco por mí pero hago con él lo que me da la gana,  el que habla muy lindo pero con sus actos demuestra lo contrario, el que me trata como una reina, el que me divierte pero no es el hombre de mi vida, el que me engaña, el que siempre va a estar ahí, el que llegó cuando menos lo esperaba y cuando ya me había equivocado lo suficiente.

Sólo tengo 25 años y hace 5 años que no conozco la emoción del primer beso, menos la de la primera vez con alguien. Ni siquiera estoy segura de saber lo que es el amor. Durante 5 años he creído que el amor son esas mariposas en el estómago que duraron sólo unos meses, que se transformaron en costumbre, en crecer junto a alguien, en compromisos familiares, en temor a quedarme sola, en la satisfacción de conseguir que finalmente me pidiera compromiso. Quizás el amor es más que este cariño inmenso o quizás esto sí es amor, pero no estamos realmente preparados para emprender este camino ahora. Nunca lo sabré si no lo intento.

Sostengo una pluma azul en mi mano, la que usaré para firmar mi vida al único hombre que creo que he amado.

Monday, June 4

Todo se transforma




Algunos piensan que las personas cambian con el tiempo, yo quiero pensar que sólo maduramos y nos volvemos más conscientes de nuestros actos y las consecuencias de ellos.  La verdad es que en el fondo seguimos cometiendo los mismos errores que cometíamos desde siempre. Es nuestra esencia y con ella viviremos toda la vida y decidiremos que batallas pelearle o no.


La realidad que no debe esconderse es que quien te enseña es la experiencia y con suerte, una persona que te ame de verdad. Por eso a todos mis amigos y sobre todo a mí me digo, no dejemos de aprovechar todos los tropiezos de la vida ni de escuchar a quienes nos aman, sólo de eso aprendemos y avanzamos al siguiente nivel de la vida. La palabra clave para mí: Aprovechar. ¡Cómo cambia la vida cuando decides “aprovechar” los tropiezos para crecer!.

Esta semana he estado escuchando Jorge Drexler a montón y hay pocas canciones con las que no me siento identificada, quizás en esta u otra etapa de la vida. Definitivamente, la vida es más compleja de lo que parece, de principio a fin. Pero lo mejor, es que nada se pierde todo se transforma. Por eso, cuando me dicen que he cambiado, prefiero pensar que sólo me he transformado. La sonrisa que desde niña me ha caracterizado, me acompaña a donde voy y siempre que algo tonto y absurdo me da risa o simplemente me río nerviosamente, me acuerdo de mi Tío Ángel, quien irónicamente todavía me pregunta: ¿Por qué estás brava Ani? 


Monday, May 28

Non, je ne regrette rien




Soy el resultado de lo que he vivido
Si me tropiezo, me levanto y aprendo
Si vuelvo a tropezar, todavía no he aprendido la lección.
Nadie puede realmente afectarme, sólo pueden herir mi ego pero no a mí, soy más fuerte que él
No puedo perder a nadie porque nadie me pertenece
Soy feliz con lo que soy y con lo que tengo para ofrecer.

Tuesday, May 15

¡Nos llegó la hora!


Un corto mensaje de reflexión para decirles a mis amigos venezolanos que nos llegó la hora, que ¡Ya está bueno ya! Que por primera vez tenemos verdaderas posibilidades de que la oposición gane una elección presidencial frente a Chávez, que llegó el momento de demostrar que somos tolerantes, que lo que hemos defendido por años lo hemos hecho con conciencia y con la razón: La libertad de expresión, la paz  en vez de la guerra, el cese a la violencia, la unidad, la igualdad, el respeto.

Llegó la hora de dejar de ser víctimas. Por años hemos achacado la culpa de todos nuestros problemas sociales a una sola persona. Pues empecemos a imaginar que tarde o temprano no vamos a tener a quien culpar; sin ánimos de insinuar nada trágico, pero es la ley natural. Por años hemos caído en el juego de criticar y culpar, mientras nosotros mismos no estamos dando el ejemplo. Es ahora, si queremos realmente cambiar como sociedad es ahora, tenemos que cambiar todos, tenemos que aportar todos y tenemos que defender la verdadera unidad.

Por años esa misma violencia que tanto criticamos los opositores es la que nos ha alejado de ganar las elecciones. Hay alrededor de un 50% de venezolanos que nos considera demasiado violentos y sectarios ¿Es que no se han dado cuenta que ese ha sido siempre el problema? Hablamos de democracia, justicia, honestidad, paz y unidad, pero demostramos otra cosa con nuestras acciones.

Somos todos y cada uno de los venezolanos los que vamos a cambiar esta sociedad. Es aprendiendo a convivir con el amigo chavista y aceptando su opinión que vamos a cambiar. Es con educación y respeto que vamos a cambiar. Es aportando nuestro grano de arena al no caer en “vivezas” ni “tramposerías” que vamos a cambiar. Es incluyendo y no excluyendo, que vamos a cambiar. Es aceptando mi responsabilidad en este proceso de cambio, que lo vamos a lograr. El impacto de cada uno de nosotros a esta sociedad es apreciable.

¡YA ESTÁ BUENO YA!

Thursday, May 10

¿Me iría demasiado o todo es relativo?


Luego de leer y escuchar varias críticas y opiniones constructivas y destructivas sobre el famoso video  “Caracas, Ciudad de Despedidas”,  y ya con los ánimos un poco más calmados en las redes sociales, decidí escribir una porción de mi perspectiva.

Ya he dicho en este blog que soy del interior. Nací en Valencia, mi familia materna es de Puerto Ordaz y viví 13 años en Valle de La Pascua hasta que a los 17 años cumplí una de mis metas: Mudarme a Caracas. Allí estudié y trabajé hasta que luego de 10 años más, como muchos de mis compañeros de la Universidad, me fui del país y ya tengo 2 años viviendo en Panamá.

No pretendo considerarme acreedora de todas las visiones, pero creo que tengo una perspectiva relativamente amplia de distintos tipos de venezolanos y venezolanismos, incluyendo la de los compatriotas en el exterior, como yo.  

Por años me he enfrentado a distintas opiniones sobre los acontecimientos y condiciones del país. Voy a generalizas aquí, la opinión de los caraqueños y la de los del interior. Voy a excluir por ahora la de los expatriados. Por ejemplo, recuerdo la época del paro y como mis amigos en Caracas vivían una realidad muy diferente a la que vivían mis amigos en el interior. Mientras en Caracas la gente no podía salir de su casa porque las calles estaban siempre cerradas por guarimbas y marchas, en el interior la gente iba a donde le daba la gana sin mayor planificación o preocupación, que la de conseguir gasolina, la cual valga decir, se conseguía por lo general más fácilmente que en la capital. Mientras en Caracas la gente observaba un país en su mayoría unido al paro, en el interior me atrevo a decir que la visión del “paro nacional” se notaba con mucha menos fuerza, ya que muchas personas aún seguían yendo al trabajo. Mientras en Caracas la gente hacía milagros para conseguir algunos productos, en el interior la gente lograba conseguir cerveza y se emborrachaba. Recuerdo haber pasado unos días durante el paro con mi familia en Puerto Ordaz tomando Coca Cola, sí, Coca Cola, no Big Cola ni Karlos Ramón. También recuerdo haber viajado y disfrutado esos meses como nunca, una vez que logré salir del pesado ambiente caraqueño y me instalé en casa de mi mamá en San Juan de los Morros. En fin, me tocó vivir las dos realidades durante esa época y era increíble notar la gran diferencia entre ambas: lo amarga y tensa de la situación capitalina versus lo relativamente relajado que la gente en el pueblo se tomaba el asunto.

 Es obvio que los acontecimientos más importantes recaigan con mayor intensidad en la metrópolis, no en vano es ahí donde nacen la mayoría de las noticias trágicas del país. Por eso no culpo a algunos caraqueños de la amargura que le puedan producir las disfuncionalidades de la ciudad, pero tampoco culpo a otros venezolanos por sentirse menos identificados con ese sentimiento negativo o encontrado hacia Caracas.
El punto es aceptar con tolerancia todas las opiniones y todas las visiones como válidas, porque cada quien vive una realidad diferente a la tuya y tiene sus razones para pensar diferente. Y es que es bien cierto, que no necesitamos aquello que no conocemos o no hemos tenido. Por eso la transculturización y los eventos impactantes (Secuestros, robos, expropiaciones de empresas y propiedades familiares, despidos políticos, etc) afectan de una manera u otra a las personas.

Debatiendo con mis amigos Vallepascuenses (Quienes actualmente viven en distintos lugares: Valle de la Pascua, Puerto La Cruz y Caracas) escuché toda clase de opiniones sobre el famoso video, hasta que de manera humorística concluimos que algunos de ellos “se irían demasiado a Caracas”. Dieron las razones más profundas y banales para llegar a esta conclusión, desde que debería haber más descentralización de los poderes y servicios para que sientan que tienen mayor calidad de vida en el interior, hasta que en Caracas la gente tiene caché y cultura, mientras que en Puerto La Cruz ellos consideran que no. Y es que dependiendo del problema que queramos analizar, en el interior las cosas son mejores o peores. Por ejemplo, cuando se trata de servicios, la luz y el agua escasean con mayor frecuencia en el interior del país, ya que de esa manera la noticia puede ser maquillada más fácilmente allá en el centro de mando (Caracas).

Por otro lado, ni siquiera necesito debatir este tema con mis amigos de la Universidad, porque lo hemos debatido por años. Yo misma me cansé de ir a despedidas, hasta que un día sin darme cuenta llegó la mía. Es la realidad de una gran parte de jóvenes caraqueños, que se hayan al menos planteado la idea de irse del país. Así como también es la realidad de otro grupo de jóvenes en el interior, que no han conseguido en el país o en su ciudad, la prosperidad y el progreso que desean. Y es que como dice el PANFLETONEGRO, distintos acontecimientos han tocado nuestra fibra y en algún punto entre que se “eligió” la reelección indefinida después de haber sido rechazada por el pueblo, disminuyeron hasta prácticamente nada el acceso a divisas personales, expropiaron 300 empresas o mataron o secuestraron a un familiar o amigo, algunos fuimos tomando la decisión de irnos del país.

Hablando con los pocos amigos de la Universidad que quedan en el país, me comentan sus frustraciones por la realidad que están viviendo y como se debaten día a día entre la perspectiva de irse o quedarse. Los que decidieron quedarse se las arreglan para sobrevivir la inflación  y la inseguridad para aún así seguir teniendo “calidad de vida”.

En el éxodo también hay de todo tipo de venezolanos y experiencias. Hay venezolanos que desde su perspectiva y experiencia, sobre todo porque muchos vivieron casos extremos y cercanos de inseguridad, denigran de su país y hacen una terrible propaganda al turismo nacional; lo cual me parece lamentable, porque sólo hablan por su propia realidad y generan una aún peor matriz de opinión afuera. Más lamentable aún, es ver venezolanos que no hacen más que quejarse del país que a muchos ha recibido con los brazos abiertos, como lo es Panamá. Todos debemos aceptar con humildad, que hay todo tipo de realidades y que lo importante es tomar una decisión personal, que te haga feliz. Emigrar puede ser más o menos fácil que quedarte, todo depende de tí.

Ya para concluir, debo confesar que yo extraño demasiado Caracas, el clima, el Ávila, la gente, la cultura, la arquitectura, la comida, la rumba, la Universidad, etc. Siempre recuerdo y hablo de esa ciudad a la que deseo volver y disfrutar al máximo. Como puedo y dentro de mi alcance trato de ser una embajadora de mi país al venderle a todo el que conozco las riquezas naturales que sólo podrán encontrar allá, entre otras cosas. Explicar las razones por las que me fui requeriría otro post igual de largo que este y mis amigos que siguen allá felices aún no lo entenderían.  

Estoy segura que muchos como yo, desearían regresar eventualmente a Caracas. Seguramente se debaten entre cuándo sería un buen momento y si realmente ese momento va a llegar. Algunos sentimos que estamos mejor afuera o que al menos el balence es positivo, otros aún no consiguen adaptarse o simplemente los planes no salieron como esperaban. 


El punto es que TODOS nos iríamos demasiado a Caracas. Sí, nos iríamos demasiado cuando explotemos el verdadero potencial turístico de la ciudad y del país, cuando aumente la confianza en la inversión y la propiedad privada, cuando se reactive la industria y se acabe el monopolio de las pocas empresas que han sobrevivido al régimen o de las que expropió, cuando exportemos más de lo que importamos y así podamos salir del control de cambio que sólo ha traído inseguridad, desbalance, injusticias y oportunidad para una minoría, cuando haya una mayoría de empleos dignos, cuando la educación sea imparcial y académica, cuando haya seguridad social y salud digna para todos por igual, cuando el índice de violencia y narcotráfico no sea de los más altos de América Latina, cuando el sueldo mínimo sea realmente competitivo a cualquier tasa de cambio, cuando sienta seguridad y confianza de ahorrar en mi país, cuando lo servicio básicos funcionen decentemente, cuando dejemos de juzgar al otro por corrupto pero igual nos coleamos y usamos el hombrillo, cuando aceptemos todo tipo de opiniones aunque no estemos de acuerdo…

Ya basta de compararnos con Europa y Estados Unidos, para bien o para mal. Empecemos a reconocer que tenemos recursos y condiciones únicas que no estamos aprovechando, que podemos salir adelante por nosotros mismos, que tenemos un potencial increíble que estamos dejando de ver, bien sea por endiosar o por criticar a las grandes potencias. Recientemente debatí con un “socialista” sobre la economía de Venezuela y su argumento fue decirme que en España la gente no tiene empleo y que en Estados Unidos han quebrado bancos y empresas luego de la crisis. ¿Por qué? ¿Por qué tenemos que llenarnos de las cosas malas que suceden en otras partes para decir que nosotros estamos bien. NO, no estamos bien, algo estamos haciendo mal. Parte del talento se está yendo porque no hay progreso y lo tenemos todo para progresar, pero le vimos el facilismo a importar hasta lo que hacemos nosotros mismos. Vivimos comparándonos con potencias que viven una realidad muy distinta a la nuestra. Hay países en Latinoamérica que en medio de la crisis encontraron su balance positivo, usando sus propios recursos y fortalezas, no salieron a buscarlo afuera. Debemos encontrar nuestro balance positivo, nuestro propio potencial, sin mirar las desgracias del vecino para decir que estamos mejor, sino apalancándonos en lo que tenemos para dar, que es mucho y lo estamos perdiendo de vista.

Todos somos venezolanos, con realidades y nacionalismos distintos, pero compartimos un país, un recuerdo y un deseo de progresar. ¡Tomemos conciencia!. 

Thursday, March 15

El orgasmo no hay que fingirlo, hay que exigirlo


A través de Google +, recibí esta imagen acompañada del consejo que titula este post. Varias cosas vinieron a mi cabeza, relacionadas con la manera cómo ha cambiado la mentalidad femenina y como cada vez más mujeres sienten menos pudor e inseguridad por exigir en la cama, lo que les corresponde naturalmente. El sexo como cualquier interacción entre dos personas, se trata de dar y recibir en la misma medida. Por eso estoy segura que las mujeres que exigen un orgasmo de forma natural y sin prejuicios, disfrutan de igual manera proporcionar uno.

Luego, más allá de los pensamientos sexuales que acompañan esta frase, me vinieron pensamientos extrapolados a como las mujeres deberían exigir un orgasmo tanto como deberían exigir lo que esperan de una relación. Una mujer que se conforma con un orgasmo esporádico, se me ocurre que probablemente también sea una conformista en su relación, aunque no tengo ningún tipo de data que confirme esta teoría. Y me puse a pensar en experiencias personales o cercanas en las que por mucho tiempo hemos estado fingiendo una relación. Fingiendo que estamos enamoradas, fingiendo que estamos conforme con lo que nos dan y que no queremos ni necesitamos nada más. Fingiendo que todo marcha viento en popa, cuando en verdad sabemos que eso no va a ningún lado. Fingiendo que no queremos estar con otro hombre, etc, etc, etc.

Cuando escucho a hombres diciendo que fueron infieles porque sus mujeres los descuidaron sexualmente, me pregunto si ellos también en algún momento no habrán empezado a descuidarlas y se les olvidó que al lado tienen a un ser con necesidades sexuales y afectivas, que simplemente no lo exigió.  Las mujeres en su mayoría, somos menos promiscuas que los hombres, nuestro instinto animal es menos primitivo, eso no quiere decir que no tengamos necesidades al igual que ellos.

Exigir lo que mereces no te hace una loca, dramática y exagerada. Te hace una mujer que sabe lo que quiere. 

Monday, March 12

La culpa es de la carne!

Uno de mis tíos es el típico venezolano fiestero y dicharachero. Él todos los fines de semana hace una reunión en su casa e invita a todos los vecinos para tomarse “unos whiskies” y preparar un carne asada (Sesina, como buen Valenciano). Por meses y yo diría que años, mi tío se fue a la cama sintiéndose muy "pesado" después de su rumba respectiva. Esta situación prácticamente le arruinaba el resto de su fin de semana, pero no era razón suficiente para dejar su reunión a un lado. Un día de esos que las cosas se dieron sin planificación, no consiguieron comprar la carne y ante el ataque de hambre de la media noche, él y sus amigos optaron por asaltar la lacena y encontraron unas latas de sardina gourmet. Al día siguiente mi tío amaneció fresco como una lechuga y sentenció que el problema de su "pesadez" era la carne asada, pero jamás la botella de whisky!

En este mismo orden de ideas, recuerdo una época en Panamá en que La China y yo vivíamos despechadas y deprimidas. Yo particularmente ni siquiera tenía motivos por los que despecharme y aún así ahí estaba yo, como un clavel en su casa, escuchando Gustavo Cerati a todo volumen, en pijamas, con el rimmel corrido y tomando por un lado vino tinto y por el otro unas cuantas botellas de Té de Frambuesa Lipton. En ese plan se nos pasaron varios fines de semana, mientras entre té y té entonábamos Crimen y Adiós (Par de Hits del gran Gustavo, cuyas letras harían deprimir hasta a Garrik, el más gracioso de la tierra y el más feliz, según mi poema favorito: Reír Llorando). Entre despechos y tristezas ficticias, nos dimos cuenta que era hora de superar esa etapa, sin embargo los viejos hábitos ahí seguían y parecía imposible librarse de ese estado de ánimo depresivo y desadaptado. Un día, La China dijo que iba a dejar de tomar Té de Frambuesa, porque esa vaina engordaba. Una semana después La China tenía novio y yo estaba alegre en Punta Chame practicando Kitesurf…. El despecho ficticio no ha vuelto a nosotras, a pesar de que seguimos escuchando Gustavo a to´ volumen. Así que en conclusión, nosotras no somos ningunas masoquistas, Adiós y Crimen no despechan ni deprimen a nadie, la culpa es del Té de Frambuesa!!!

Les dejo a Gustavo..

Thursday, March 8

Siempre tengo algo que aprender

Hace un tiempo quise vivir fuera de mi país, comprarme mi propia casa, estar soltera, vivir experiencias que me enseñaran de todo un poco… En este tiempo me di cuenta que la independencia personal y económica es un arma de doble filo, te trae satisfacción personal a montones, pero a ratos deprime darse cuenta que todos a tu alrededor asumen que tú ya no los necesitas. Un día me desperté entre satisfecha y asustada por pensar que hace 6 años no recibo ningún tipo de ayuda económica y que así va a ser el resto de mi vida. Miré mi cuenta de banco y pensé que es hora de empezar un fondo de retiro…. Me di cuenta que nunca es muy tarde ni muy temprano para mandarlo todo a la m… Me di cuenta que el slogan “Como Venezuela no hay” se quedó obsoleto, el punto es no darle la espalda a tu país ni a tu identidad nacional, Hay un camino!… Me di cuenta que nada debe tomarnos por sorpresa, nunca sabes cuándo y en qué circunstancias te vuelvas a encontrar con una persona… Me di cuenta que uno no debe aceptar menos de lo que se merece, eso te hace débil e insegura… Me di cuenta que mientras más conoces del mundo y más compartes con personas de toda clase, religión y cultura, te vuelves más tolerante, más objetivo y menos crítico… Me di cuenta que es cierto aquello de que el que te ama te deja libre para que vivas lo que te hace falta vivir… Me di cuenta que cuando un hombre sabe lo que quiere no hay lugar para interpretaciones; el mensaje es claro, directo y transparente… Me di cuenta que existe la envidia… Me di cuenta que no debes abandonar a tus amigos ni descuidar a tu pareja… Me di cuenta que todas las personas son especiales y tengo algo que aprender de ellas… Me di cuenta que la vida avanza y sigo sin hacer algo contundente por alcanzar mi sueño… Me di cuenta que mi instinto no se equivoca, al menos en el 99% de los casos… Me di cuenta que la confianza es la base más importante de cualquier relación interpersonal... Me di cuenta que no se aprende de experiencias ajenas, pero nunca debes subestimar el consejo de alguien que ya pasó por ahí. Hace unos días tuve una salida de mujeres. Éramos 3 amigas solteras que terminamos encontrándonos con 3 amigos casados, que celebraban como finalmente pudieron salir de su casa (O la prisión) a tomarse unos tragos entre panas. Ellos ahogaban sus penas matrimoniales en el alcohol, mientras nosotras desahogábamos nuestras dudas y yo pensaba en la impresión que me causaba que lo único que ellos necesitaban era una simple noche de panas, ¿Es que acaso eso no existe después del matrimonio?. Al día siguiente pensé: Nunca debo olvidar lo que ayer escuché, porque no todas las mujeres casadas tuvieron la oportunidad de salir una noche soltera y terminar enfrentadas a la cruda versión masculina del matrimonio…