Sunday, April 5

Ani la Yogui

Foto por: Adrián Pérez, Ananá Photography

Hace casi dos años dejé de publicar en este blog y muchas cosas han sucedido desde entonces. Entre ellas, empecé a practicar yoga y me enganché tanto en este mundo que estudié un profesorado de 200 horas y ahora estoy certificada como instructora de Viniyoga. Enseño clases de yoga dos veces a la semana y el resto de los días medito, practico, investigo y sigo aprendiendo al respecto.

Espontáneamente he generado una marca personal en las redes sociales, acerca de mi faceta como yogui, al punto de que pareciera que es lo único que hago con mi vida. No pensé que así se dieran las cosas, pero al parecer cuando algo te gusta tanto lo reflejas inconsciente e inevitablemente. Por eso me bauticé en este blog como: Ani La Yogui, para terminar de asumir esta nueva identidad que me describe y en la que me siento cómoda.

Durante horas laborales, sigo trabajando como Gerente de Compras Estratégicas y debo decir que por muchas razones, estoy lejos de ser una persona iluminada. Me gusta además compartir tiempo con mi familia y amigos, ingiero todo tipo de alimentos, bailo, canto en la ducha, en el kareoke y en el carro, viajo, leo y hago deporte. Expresarme ha sido siempre algo que me apasiona y es en mi faceta de yogui que al parecer se me da mejor. Intenté que fuera através del canto, pero no tuve éxito y en la vida hay que aceptar que hay algunas cosas para las que simplemente no naciste.

Pensé en iniciar un nuevo blog en donde pudiera relatar mi nueva perspectiva, sin embargo, anoche me senté un largo rato a releer mis post del pasado. ¿Alguna vez haz leído algo que escribiste hace años? ¿Un mail a un ser querido por ejemplo? Si no lo haz hecho, ¡Hazlo ahora mismo!. Descubrirás cosas increíbles, te lo prometo. Yo me dí cuenta que aunque había mucha inmadurez, mi esencia sigue siendo exactamente la misma. Especialmente en esos momentos de conexión con la naturaleza o con las cosas que me apasionan, que es ante los eventos y escenarios en que la mayoría de las personas logramos aislar patrones y distorsiones mentales, para encontrar nuestro verdadero balance y apreciar con claridad el momento presente tal y como es, aunque sea de manera efímera.

Así que ¿Por qué mudarme a otro blog y pretender ser alguien más, cuando puedo simplemente ser lo que soy a cada instante, una versión evolucionada de mi misma? ó como leí por ahí: "Para amar lo que viene, debes amar lo que fué".

A mi primera clase de yoga llegué en Agosto del 2013, debido a un dolor en el cuello. No tenía ni idea que estilo de yoga estaba practicando, de hecho, no sabía que existía tal cosa como distintos estilos de yoga. Lamento decepcionarlos, pero no llegué al yoga buscando la iluminación ni en una etapa de depresión o despecho. Llevaba mucho tiempo leyendo e investigando acerca de temas espirituales sin haber encontrado algo que yo pudiera respaldar totalmente, por lo que no me sentía satisfecha con esa parte, pero sinceramente no sabía que era lo que el yoga tenía para ofrecer en el ámbito espiritual. Lo cierto es que, a partir de la primera clase el dolor de cuello empezó a mejorar hasta desaparecer muy rápidamente, mi postura corporal cambió radicalmente, así como mi sentido de propiocepción muscular y en general nunca me he sentido mejor físicamente.

Pero el amor al yoga está lejos de deberse a un tema corporal, o al menos esa es mi opinión. He escuchado a personas decir que a ellos les gusta el Yoga Físico (Suponiendo que en verdad se están refiriendo a la rama del Hatha Yoga, porque no existe una rama de Yoga Físico), ignorando que incluso en su caso en donde practican solamente una serie de posturas físicamente complejas, el yoga logró penetrar a través de su cuerpo y el ritmo de su respiración dentro de una capa interna que viene a expandir y a penetrar su mente, inyectándoles sin darse cuenta estados de paz mental, claridad, coraje, alegría, seguridad, paciencia, entre muchas cosas más.

En mi caso, el yoga llegó para despertar un talento natural que estaba dormido: Mi pasión por comunicarme y enseñar. Mi deseo es utilizar las herramientas del yoga para que otras personas experimenten cambios y mejoras en su vida, sí, su vida.Todo lo que vives es un reflejo de tu mente y está comprobado que el yoga, como ejercicio espiritual contemplativo, afectará de manera positiva tu mente y por ende mejorará tu vida.

Ganar flexibilidad, pararte de cabeza o de manos, todo eso es secundario. Mantente practicando, explora otras herramientas, medita, respira, canta, pero sobretodo disfruta el proceso, ríete de los retos, asúmelos con responsabilidad y convicción y celebra los avances, porque te sorprenderás y mucho, como lo hice yo, a quien un simple dolor de cuello le trajo hasta aquí.


"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado" - Buddha

Tuesday, June 11

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde

Todas tenemos esa amiga que tuvo la boda de sus sueños a los 23 años, se divorció a los 28. Ahora tiene 30 y lo último en que piensa es en hacer de nuevo la boda de sus sueños.

Friday, March 1

Not so Fooled By Randomness & Green Pink Caviar

¿Les ha pasado alguna vez que nunca habían escuchado sobre algo y una vez que lo escuchan la primera vez, empiezan a toparse con eso por todas partes?



Este video me lo recomendó un amigo, cuando un día desde NYC me envía una foto de un cuadro gigante que mostraba la imagen de la boca de una mujer semiabierta con una especie de pink caviar saliendo de ella. Me escribió: Mira que cool esta foto, te la envío desde la casa de la artista en NYC, se llama Marilyn Minter, busca en you tube su video: Green Pink Caviar.

Al instante que lo ví recuerdo que me quedé paralizada o más bien poseída observándololo. Me parece muy excitante, seductor y original. Sólo un par de semanas después, viajé a NYC y ahí en el lobby del MoMA, en pequeñas pantallas estaba proyectado el video.

Pocos días después pensando en ideas para amenizar fiestas en casa, se me ocurrió colocar en el TV el video que usó Madonna en sus pantallas durante su Sticky & Sweet Tour, mientras uno conversa y se toma un buen vino. ¿Qué creen? Apareció el video de Green Pink Caviar, que Madonna utilizó en esa gira.

Y así, podría dar muchos ejemplos de estas situaciones en las que nunca había escuchado sobre algo y de repente, empieza a aparecerse por todos lados.

Y me pregunto, ¿Am I being fooled by randomness? O ¿Es que sólo percibimos lo que conocemos o estamos de alguna manera "buscando", mientras que lo que no conocemos o no estamos buscando no podemos verlo? Quizás me había tropezado con Marilyn Minter antes, pero no la veía porque no la conocía. De hecho, yo había estado en ese concierto de Madonna y no me percaté del video que se mostraba en la pantalla mientras ella cantaba.

Estamos acostumbrados a ver el mundo según nuestro propio cristal, según lo que hemos vivido. Empecemos a aceptar que otras personas han vivido experiencias diferentes y por lo tanto ven el mundo diferente.

La verdad nunca es absoluta.

Con el tiempo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende que el AMOR no significa acostarse.

Y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender ....

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes ...
y los futuros tienen su forma de caerse
por la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que, si es demasiado,
hasta el calor del Sol puede quemar.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende ... y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien,
porque te ofrece un buen futuro,
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz
de amarte con tus defectos sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás con una persona
sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados
y que quien no lucha por ellos, tarde o temprano,
se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen
hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,
pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente,
es muy probable que la amistad jamás sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aun siendo feliz con tus amigos,
lloras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida
con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla
o desprecia a un ser humano, tarde o temprano
sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen,
ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,
decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo, pues ante
una tumba ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo..."


Jorge Luis Borges 

Tuesday, January 8

¡La Felicidad empieza en Canaima!




Escribo desde el vuelo 830 de Copa Airlines. Es 31 de Diciembre de 2012 y voy en camino a New York a recibir el 2013 con algunos de mis mejores amigos, tras una semana de vacaciones con mi familia en Venezuela, pasando por Canaima, Puerto Ordaz, Valle de la Pascua y Valencia. No puedo más que relatar lo contrastante que serán estas 2 semanas de vacaciones, sobre todo porque siento que pasar de la meca de la naturaleza a la meca del concreto en un día, es quizás una de las experiencias que mejor describen como soy.

Relato mis vacaciones en La Gran Sabana (Parte del Parque Nacional Canaima, ubicado en el Edo. Bolívar, Venezuela, que puedes atravesar en auto y que es al mismo tiempo la vía hacia la frontera entre Venezuela y Brasil), montada en este avión, antes de que la energía neoyorquina nuble el fresco recuerdo de mi última semana. No hay mucho que contar de este mágico lugar, que la gente no haya escuchado. Más para mí, estar en La Gran Sabana  significa renovación. Y es que quien podría evitar conciliar su vida respirando aire frío bajo el sol radiante, a 1440 metros de altura sobre el nivel del mar, escuchando las cascadas de agua helada que fluyen a través de la sabana y entre las piedras; rodeada de un horizonte verde, sinuoso y casi  infinito, enmarcado por la sombra de majestuosos Tepuyes.




La promotora de estos viajes en mi familia, es mi Tía Lupe, quien va casi todos los Diciembre desde hace como unos 20 años. Es un trayecto de aproxidamente 15 horas desde Valencia, que la gente suele hacer en 2 días. Hace unos años mi tía hacía la experiencia aún más extrema porque cada noche armaban el campamento en algún lugar distinto en medio de la naturaleza, hasta que últimamente descubrieron lugares custodiados por los indígenas de la zona, en donde puedes dejar tus cosas y ellos se encargan de cuidarlas mientras sales a pasear durante el día. Por lo general estos sitios están al lado de alguna cascada, para garantizar que los temporaditas tengamos disponibilidad de agua y cuentan con algunos servicios básicos pero que se aprecian, como chozas para alquilar y baños.

Cuando era niña y vivíamos en Valle de La Pascua recuerdo que mis tíos pasaban visitando todos los Diciembres de ida y vuelta de La Gran Sabana y por razones que la verdad desconozco o no recuerdo, nunca pudimos acompañarlos, a pesar de que a todos en la casa nos encantaba la historia del viaje. Hace dos años mi mamá se animó a ir con mi tía y desde allí, somos otros enamorados de La Gran Sabana. Mi mamá es ahora también la promotora de estos viajes en mi familia, la que decide que es allí a donde vamos los 4 y punto y la que trata de convencer a todo el mundo del tesoro que están dejando de apreciar en este convivir con la naturaleza.

Este Diciembre nos quedamos de nuevo en el Campamento de Manakachí. Un lugar que nos gusta mucho porque está muy bien cuidado, es cómodo, de fácil acceso, con una hermosa cascada y justo en frente de la única estación de gasolina que hay en la vía antes de llegar a Santa Elena de Uairén, que es el pueblo ubicado justo antes de la frontera con Brasil. El clima estuvo lluvioso por las noches y con bastante frío, lo cual es en sí sólo parte de la experiencia.


No quiero extenderme a contar detalles sobre el viaje y sólo hablaré sobre los instantes que más amo de la experiencia de viajar a La Sabana.



En primer lugar, ese momento cuando vas rodando por La Sierra de Lema (Luego de ya 14 horas de viaje aproximadamente). Es una sierra frondosa y húmeda, con una carretera de curvas sinuosas. Es en esta parte del viaje cuando siempre me aseguro de ir escuchando la música apropiada a la ocasión. En este caso para el momento cumbre, elegí la canción: Sweet Disposition, The Temper Trap; Enia es también una elección inspiradora. Ahí en la sierra empiezas a sentir el frío y el cambio de altura. Lo maravilloso, es que en este punto vienes cansado, con ganas de llegar, después de 2 días rodando que parecen interminables y de repente es como si te inyectaran Red Bull intravenoso y sientes que la travesía acaba de comenzar. La adrenalina mezclada con paz empieza a elevarse, la señal de teléfono la perdiste hace 1 hora y por los próximos 5 días. De repente llega esa última curva, esa última cascada, ese último árbol de la selva frondosa y se abre en el horizonte, majestuosa: ¡La Gran Sabana!.



El siguiente momento especial es armar el campamento. A mí me encanta porque es cuando visualizas y en cierta forma decides como serán los siguientes días, que vista quieres tener en la mañana cuando abras los ojos, como quieres que circule el viento en la carpa, como te abrigarás del frío en la noche, donde va a estar la cocina y cuál será el área designada para hacer los quehaceres del día. También me encanta sacar y ordenar toda la comida que llevamos, porque si hay algo que mi familia sabe hacer, es el menú del viaje. Así que me mientras armo el campamento sueño con el café con leche de mi tío a primera hora de la mañana, seguido de las arepas a la brasa con perico, carne, suero y queso llanero; el asopado y la parrilla en la tarde, las chucherías venezolanas que aprecio no comerlas en todo el año para devorarlas todas en Diciembre ¡Con gusto y sin remordimiento!.





Mágico es también cada baño. El agua de los ríos es helada y aunque es muy pura, es de un tono rojizo, producto de la gran cantidad de minerales que arrastra de las piedras. Antes de meterse en el agua se requiere preparación psicológica y valor, pero una vez adentro y sobretodo si está pegando fuerte el sol, es lo más sabroso que hay. Si puedes escoger un lugar con una fuerte corriente de agua en la espalda, es como un jacuzzi y se siente menos el frío. Lo mejor es que al salir, estás rejuvenecido y como nuevo.
Las mañanas son heladas y uno viene a quitarse el pijama después que sale el primer rayo de sol que lo caliente a uno un poco. Una mañana de esas friolentas me fui con mi hermano por un camino al lado del campamento a recorrer Manakachí, río abajo. Esto fue lo que encontramos, eran como las 6:30 am, así que me disculpan la cara de recién levantada.


El resto de los días es rodar de un lado a otro, conocer cascadas, ríos, comunidades indígenas, cocinar, leer, hablar, comer, meditar y siempre rodeado de este paisaje. 














En este viaje además de ir a los ríos típicos y a la Línea, que es el pueblo fronterizo, fuimos a cazar Tepuyes ¡Así mismo!. En la carretera principal nos percatamos de un letrero que dice Roraima y por curiosidad decidimos tomar ese camino para ver hasta dónde nos llevaba. Para que tengan una idea, el Roraima es 1 de 300 tepuyes que hay en Venezuela y de otros 60 que se hallan en el resto del mundo. Los Tepuy son montañas compuestas de piedra, paderes verticales y de tope planos. El Roraima es uno de los más grandes y está ubicado entre la frontera de tres países: Venezuela, Brasil y Guyana. Es bien sabido que sólo se puede llegar a pie a la base del Tepuy y es un recorrido de 3 días caminando, sólo para subir, pero queríamos ver hasta dónde nos llevaba ese camino de tierra. Al lado del Roraima está el Kukenan, que es otro Tepuy importante de la zona y siempre se les ve desde el horizonte, aunque es difícil verles despejados porque hasta en días soleados las nubes van todas a posarse encima de ellos. Así que en un recorrido de 25 kms de tierra y aproximadamente 1 hora, fuimos viajando a través de un hermoso paisaje en el que la adrenalina de ir divisando cada vez más de cerca estas montañas y ver como las nubes iban haciendo espacio para mostrarlas en todo su esplendor, nos llenaba de energía (Otro momento para colocar buena música, ¡Oh Si!). Mi mamá fue la que más insistió en hacer este recorrido, sólo para complacerme, porque sabe que uno de mis sueños es subir el Roraima. Por eso cuando llegamos al pueblo Paray Tepuy (Nombre indígena de la montaña) y última parada del recorrido en carro, ella empezó a preguntarle a cuanto indio y mochilero iba caminando por ahí, respecto a los tours para subir.  Así consiguió toda la información necesaria, en qué época es mejor subir, el teléfono de algunos guías, que hay que llevar y la condición física que se debe tener. Si pudiera, me encantaría hacer esa travesía con mi madre, porque es una de las que me ha inculcado la aventura y perseverancia que se necesita para lograr las cosas. Como regalo del viaje, también me compró un mapa con la ruta, fotos y explicación del itinerario para que no deje de cumplir mi sueño. Una vez llegamos al final de la carretera y el pueblo, nos quedamos un buen rato admirando y fotografiando el paisaje. Ahí estaban los dos Tepuy, regios, imponentes y sorprendentemente despejados.








Después de todo, Canaima se lleva en la memoria como un regalo que no todos tienen oportunidad de recibir y que debería ser más conocido y apreciado nacional e internacionalmente. Espero que mi madre me siga llevando a la Gran Sabana y espero también llevar a mi descendencia algún día, para que ame tanto como yo, este pedazo de tierra bendita.

Wednesday, December 19

¡En el 2013 elijo ser feliz!


2012,

En lo personal me trajiste varios desafíos, disyuntivas y desbalance. Para rematar un corazón roto, que parece haber sido remendado en el CIMEQ de La Habana. Cuando creíamos que estaba curado, era que le habían dado sobredosis de esteroides para maquillar la enfermedad. A diferencia de otros pacientes, me cambié de quirófano y ahí me sacaron la enfermedad de raíz. Podría decir que ya pasé de terapia intensiva a sala de recuperación, con algunos leves espasmos esporádicos. El 1ero de enero me dan de alta en Manhattan y lo celebraré con champagne, amigos y un corazón como nuevo.

Por el lado bueno, me trajiste nuevos amigos, nuevas caras frescas y alegres. Me trajiste una buena razón para salir de la terapia intensiva, nuevos sueños y un horizonte por alcanzar, una nueva filosofía de vida, la motivación para convertirme en una persona más sana y deportista, la voluntad de compatir y hacer voluntariado, la alegría de nuevos bebés cercanos a mi familia, el compromiso de dos de mis mejores amigas, ver a mis hermanos felices y a mi mamá alcanzando sus metas. 

Pero sobretodo me trajiste certeza, de que el 2013 solo puede ser maravilloso.

Thursday, November 8

Impulsos


Un impulso puede tener impactos irreversibles.

Un impulso puede hacerte decir esa frase que justo no debías decir en la entrevista de trabajo, puede hacerte acelerar el auto en esa curva que no debías acelerar, puede hacerte decir esa imprudencia que hará que una persona te deje de hablar, puede hacerte involucrar con alguien que realmente no querías y luego partirle el corazón, puede hacer que la persona que amas más nunca te vea de la misma manera.

No sabemos el verdadero impacto de un simple impulso hasta que padeces las consecuencias. Muchas veces se necesitan varios impulsos para percatarnos de una gran consecuencia. A veces solo hace falta uno para experimentar un cambio 180° en tu vida en cuestión de segundos.

La realidad es que hay consecuencias que parecen irreparables. Hay impulsos que destruyen en segundos el potencial de unos años.

Hace días leí un post que explicaba como enamorarse y desenamorarse puede suceder en un segundo. También he escuchado a mi maestro espiritual decir que todos los sentimientos y estados de ánimos están dentro de nosotros. Sientes amor por tu pareja pero sólo toma enterarte que te fue infiel para que sientas odio por ella en tan sólo 1 segundo. Es decir, el amor y el odio están dentro de nosotros, sólo necesitamos 1 segundo para cambiar de un sentimiento al otro, pero es nuestra elección sentir una cosa o la otra.

Entonces, ¿Es el amor un impuso?

Veo dos aprendizajes en todo esto:

1-      Todas, absolutamente todas nuestras acciones, desde respirar, liberan una energía a este mundo que puede cambiar el curso de nuestra historia o la de otras personas.

2-      El amor para que sea verdadero no puede ser un impulso. El impulso de amar debe transformarse en deseo y el deseo en acción. Porque el amor verdadero no es un sentimiento, es una acción. 

Friday, September 28

Bendita Soledad


Después de todo, admito que me gusta la soledad. La soledad de mi casa, de mi carro, de mis viajes, de mi vida. Suena masoquista, pero resulta que esta ha sido la etapa más egoísta de mi vida.
En estos momentos es cuando más me he dedicado a mí y a lo que realmente me gusta. Estoy aprendiendo kitesurf, francés, tengo un entrenador personal y planeo ir de viaje sola a encontrarme con diferentes amigos por el mundo. Sólo me gobiernan mis jefes, lo cual es más que suficiente para no descarrilarme del todo, tengo una en Panamá y 2 en en Cincinnati. De vez en cuando me gobierna La China y sólo cuando nos vemos, mi Mamá. 
También es cierto que a veces, mejor dicho, muchas veces, sin darme cuenta me quejo de la soledad, sobre todo cuando necesito alguien que comparta mis intereses y cuando llega el viernes o el sábado y yo me muero por salir pero no tengo con quien. ¡Eso si es triste mi hermano!.
Pero lo bonito de todo esto, es que solo me tengo que dejar llevar. Ese famoso verso musical que dice: “La vida es una tómbola to to tómbola”, no puede ser más cierto. A mí también me gusta llamarla “un autobús”, en el que tú tienes que ser el chofer y lo digo de esta manera, porque algunos prefieren ser paseados por la vida, yo la verdad, prefiero agarrarla por el volante y seguir adelante.
 Y de esto no me puedo quejar, en el curso siempre he encontrado mi camino e inesperadamente otros me han pedido la carrera, algunos se bajan en la siguiente parada, otros se vuelven a montar, otros se quedarán conmigo unas cuantas paradas más y algunas personas, quien sabe, hasta me acompañarán al final. Lo realmente importante es aprender a tocar la fibra y el corazón de cada persona que se encarama en mi bus. No es casualidad que ellos lo escogieran, ni que escogieran la siguiente parada para bajarse o que prefirieran quedarse por unas vuelta más. Cada persona que se monta en ese bus es una caja de pandora, nunca sabes lo que sacarás de su ser ni lo sorprendida que puedas quedar al descubrirlo. Lo que más me gusta es la posibilidad de aprender y crecer a través de las experiencias y los relatos de otras personas. Aceptar a todos como son es mi principal objetivo.
Particularmente disfruto entendiendo a cada persona. No me gusta arrepentirme de nada de lo que he escogido hacer, pero si volviera a nacer estudiaría psicología o antropología. No creo que haya algo que me entusiasme más que sentarme con una taza de café o una copa de vino a analizar un comportamiento social, humano o personal.
Y así voy por la vida, disfrutando mi soledad pero descubriendo otras realidades, haciendo amigos y dejándome llevar, a la vez que escojo la velocidad y la intensidad del paseo. Y es que he descubierto que cuando más sola me siento, es cuando más gente se monta en el bus, todos diferentes y todos cargados de energía positiva, como si la vida me diera una bofetada y me dijera: ¿De qué te quejas?.
Gracias a todas las personas que se han montado en este bus, especialmente en estos momentos de soledad pero de mucha, ¡MUCHA diversión!.

Tuesday, September 25

Olores


Olores transmiten calor
Olores me recorren el cuerpo
Olores me elevan y me transportan a un lugar fuera de aquí
Olores se hospedan en mí
Olores me recorren y terminan en suspiro
Olores invaden mi ser
Tu olor es puro, es paz, es conflicto, es deseo, es cariño
Te extraño…

Monday, September 17

¿Qué me gusta?


Que se me quita el sueño y el día se hace claro.
Que se olvidan los problemas y se pinta una sonrisa perpetua.
Que es el mejor encuentro conmigo, aún estando contigo.
Que respiro tu fragancia, mientras te beso el cuello y me escondo del viento.

Te abrazo fuerte y no por temor a perderte.
Tu cuerpo cercano equilibra la adrenalina.
Sigo tus movimientos al compás del ronquido,
Sigo tus movimientos como seguir la corriente de un río.

Me percato de cada detalle en el cielo, el paisaje y el camino.
Me percato de los vecinos y colegas.
Con cada disminuciación de revoluciones, te cuento lo que he visto.
Trato de no olvidar detalle, aunque me desconcentra tu mano acariciando mi rodilla.
A ratos te abrazo más fuerte, a ratos te aprieto, a ratos te suelto, a ratos te miro.

 Todo volverá a ser como antes cuando termine el paseo..
Pero yo me quiero quedar aquí, con ella, contigo…

PD: Este poema estaba en mi categoría de posts no publicables desde hace 2 años...

Wednesday, September 12

Nunca (Proyecto 642)

Relato N°: 9
Título Original: What a character holding a blue object is thinking right now.
Longitud Propuesta: 1/3 de página.
Autor: Ani Puglisi


Nunca he vivido sola.
Nunca me he comprado mi propio “nada” con mi propio dinero.
Nunca he vivido fuera de mí país.
Nunca he hecho un viaje solo con mis amigas.
Nunca he viajado sola.
Nunca disfruté estar soltera, ser solo yo.
Nunca tuve verdaderos amigos hombres.
Nunca tuve una decepción amorosa.
Nunca tuve que dejar ir un amor.
Nunca he podido hacer lo que quiero sin darle explicaciones a nadie.
Nunca me he despertado un día y me he dado cuenta que sólo cuento conmigo misma, que soy independiente y que soy totalmente responsable de mis actos y de mi vida.
Nunca conocí la diferencia entre salir con el chico bueno, el malo, el inteligente, el que solo quiere llevarme a la cama, el que no responde los mensajes, el que está loco por mí pero hago con él lo que me da la gana,  el que habla muy lindo pero con sus actos demuestra lo contrario, el que me trata como una reina, el que me divierte pero no es el hombre de mi vida, el que me engaña, el que siempre va a estar ahí, el que llegó cuando menos lo esperaba y cuando ya me había equivocado lo suficiente.

Sólo tengo 25 años y hace 5 años que no conozco la emoción del primer beso, menos la de la primera vez con alguien. Ni siquiera estoy segura de saber lo que es el amor. Durante 5 años he creído que el amor son esas mariposas en el estómago que duraron sólo unos meses, que se transformaron en costumbre, en crecer junto a alguien, en compromisos familiares, en temor a quedarme sola, en la satisfacción de conseguir que finalmente me pidiera compromiso. Quizás el amor es más que este cariño inmenso o quizás esto sí es amor, pero no estamos realmente preparados para emprender este camino ahora. Nunca lo sabré si no lo intento.

Sostengo una pluma azul en mi mano, la que usaré para firmar mi vida al único hombre que creo que he amado.

Monday, June 4

Todo se transforma




Algunos piensan que las personas cambian con el tiempo, yo quiero pensar que sólo maduramos y nos volvemos más conscientes de nuestros actos y las consecuencias de ellos.  La verdad es que en el fondo seguimos cometiendo los mismos errores que cometíamos desde siempre. Es nuestra esencia y con ella viviremos toda la vida y decidiremos que batallas pelearle o no.


La realidad que no debe esconderse es que quien te enseña es la experiencia y con suerte, una persona que te ame de verdad. Por eso a todos mis amigos y sobre todo a mí me digo, no dejemos de aprovechar todos los tropiezos de la vida ni de escuchar a quienes nos aman, sólo de eso aprendemos y avanzamos al siguiente nivel de la vida. La palabra clave para mí: Aprovechar. ¡Cómo cambia la vida cuando decides “aprovechar” los tropiezos para crecer!.

Esta semana he estado escuchando Jorge Drexler a montón y hay pocas canciones con las que no me siento identificada, quizás en esta u otra etapa de la vida. Definitivamente, la vida es más compleja de lo que parece, de principio a fin. Pero lo mejor, es que nada se pierde todo se transforma. Por eso, cuando me dicen que he cambiado, prefiero pensar que sólo me he transformado. La sonrisa que desde niña me ha caracterizado, me acompaña a donde voy y siempre que algo tonto y absurdo me da risa o simplemente me río nerviosamente, me acuerdo de mi Tío Ángel, quien irónicamente todavía me pregunta: ¿Por qué estás brava Ani? 


Monday, May 28

Non, je ne regrette rien




Soy el resultado de lo que he vivido
Si me tropiezo, me levanto y aprendo
Si vuelvo a tropezar, todavía no he aprendido la lección.
Nadie puede realmente afectarme, sólo pueden herir mi ego pero no a mí, soy más fuerte que él
No puedo perder a nadie porque nadie me pertenece
Soy feliz con lo que soy y con lo que tengo para ofrecer.

Tuesday, May 15

¡Nos llegó la hora!


Un corto mensaje de reflexión para decirles a mis amigos venezolanos que nos llegó la hora, que ¡Ya está bueno ya! Que por primera vez tenemos verdaderas posibilidades de que la oposición gane una elección presidencial frente a Chávez, que llegó el momento de demostrar que somos tolerantes, que lo que hemos defendido por años lo hemos hecho con conciencia y con la razón: La libertad de expresión, la paz  en vez de la guerra, el cese a la violencia, la unidad, la igualdad, el respeto.

Llegó la hora de dejar de ser víctimas. Por años hemos achacado la culpa de todos nuestros problemas sociales a una sola persona. Pues empecemos a imaginar que tarde o temprano no vamos a tener a quien culpar; sin ánimos de insinuar nada trágico, pero es la ley natural. Por años hemos caído en el juego de criticar y culpar, mientras nosotros mismos no estamos dando el ejemplo. Es ahora, si queremos realmente cambiar como sociedad es ahora, tenemos que cambiar todos, tenemos que aportar todos y tenemos que defender la verdadera unidad.

Por años esa misma violencia que tanto criticamos los opositores es la que nos ha alejado de ganar las elecciones. Hay alrededor de un 50% de venezolanos que nos considera demasiado violentos y sectarios ¿Es que no se han dado cuenta que ese ha sido siempre el problema? Hablamos de democracia, justicia, honestidad, paz y unidad, pero demostramos otra cosa con nuestras acciones.

Somos todos y cada uno de los venezolanos los que vamos a cambiar esta sociedad. Es aprendiendo a convivir con el amigo chavista y aceptando su opinión que vamos a cambiar. Es con educación y respeto que vamos a cambiar. Es aportando nuestro grano de arena al no caer en “vivezas” ni “tramposerías” que vamos a cambiar. Es incluyendo y no excluyendo, que vamos a cambiar. Es aceptando mi responsabilidad en este proceso de cambio, que lo vamos a lograr. El impacto de cada uno de nosotros a esta sociedad es apreciable.

¡YA ESTÁ BUENO YA!

Thursday, May 10

¿Me iría demasiado o todo es relativo?


Luego de leer y escuchar varias críticas y opiniones constructivas y destructivas sobre el famoso video  “Caracas, Ciudad de Despedidas”,  y ya con los ánimos un poco más calmados en las redes sociales, decidí escribir una porción de mi perspectiva.

Ya he dicho en este blog que soy del interior. Nací en Valencia, mi familia materna es de Puerto Ordaz y viví 13 años en Valle de La Pascua hasta que a los 17 años cumplí una de mis metas: Mudarme a Caracas. Allí estudié y trabajé hasta que luego de 10 años más, como muchos de mis compañeros de la Universidad, me fui del país y ya tengo 2 años viviendo en Panamá.

No pretendo considerarme acreedora de todas las visiones, pero creo que tengo una perspectiva relativamente amplia de distintos tipos de venezolanos y venezolanismos, incluyendo la de los compatriotas en el exterior, como yo.  

Por años me he enfrentado a distintas opiniones sobre los acontecimientos y condiciones del país. Voy a generalizas aquí, la opinión de los caraqueños y la de los del interior. Voy a excluir por ahora la de los expatriados. Por ejemplo, recuerdo la época del paro y como mis amigos en Caracas vivían una realidad muy diferente a la que vivían mis amigos en el interior. Mientras en Caracas la gente no podía salir de su casa porque las calles estaban siempre cerradas por guarimbas y marchas, en el interior la gente iba a donde le daba la gana sin mayor planificación o preocupación, que la de conseguir gasolina, la cual valga decir, se conseguía por lo general más fácilmente que en la capital. Mientras en Caracas la gente observaba un país en su mayoría unido al paro, en el interior me atrevo a decir que la visión del “paro nacional” se notaba con mucha menos fuerza, ya que muchas personas aún seguían yendo al trabajo. Mientras en Caracas la gente hacía milagros para conseguir algunos productos, en el interior la gente lograba conseguir cerveza y se emborrachaba. Recuerdo haber pasado unos días durante el paro con mi familia en Puerto Ordaz tomando Coca Cola, sí, Coca Cola, no Big Cola ni Karlos Ramón. También recuerdo haber viajado y disfrutado esos meses como nunca, una vez que logré salir del pesado ambiente caraqueño y me instalé en casa de mi mamá en San Juan de los Morros. En fin, me tocó vivir las dos realidades durante esa época y era increíble notar la gran diferencia entre ambas: lo amarga y tensa de la situación capitalina versus lo relativamente relajado que la gente en el pueblo se tomaba el asunto.

 Es obvio que los acontecimientos más importantes recaigan con mayor intensidad en la metrópolis, no en vano es ahí donde nacen la mayoría de las noticias trágicas del país. Por eso no culpo a algunos caraqueños de la amargura que le puedan producir las disfuncionalidades de la ciudad, pero tampoco culpo a otros venezolanos por sentirse menos identificados con ese sentimiento negativo o encontrado hacia Caracas.
El punto es aceptar con tolerancia todas las opiniones y todas las visiones como válidas, porque cada quien vive una realidad diferente a la tuya y tiene sus razones para pensar diferente. Y es que es bien cierto, que no necesitamos aquello que no conocemos o no hemos tenido. Por eso la transculturización y los eventos impactantes (Secuestros, robos, expropiaciones de empresas y propiedades familiares, despidos políticos, etc) afectan de una manera u otra a las personas.

Debatiendo con mis amigos Vallepascuenses (Quienes actualmente viven en distintos lugares: Valle de la Pascua, Puerto La Cruz y Caracas) escuché toda clase de opiniones sobre el famoso video, hasta que de manera humorística concluimos que algunos de ellos “se irían demasiado a Caracas”. Dieron las razones más profundas y banales para llegar a esta conclusión, desde que debería haber más descentralización de los poderes y servicios para que sientan que tienen mayor calidad de vida en el interior, hasta que en Caracas la gente tiene caché y cultura, mientras que en Puerto La Cruz ellos consideran que no. Y es que dependiendo del problema que queramos analizar, en el interior las cosas son mejores o peores. Por ejemplo, cuando se trata de servicios, la luz y el agua escasean con mayor frecuencia en el interior del país, ya que de esa manera la noticia puede ser maquillada más fácilmente allá en el centro de mando (Caracas).

Por otro lado, ni siquiera necesito debatir este tema con mis amigos de la Universidad, porque lo hemos debatido por años. Yo misma me cansé de ir a despedidas, hasta que un día sin darme cuenta llegó la mía. Es la realidad de una gran parte de jóvenes caraqueños, que se hayan al menos planteado la idea de irse del país. Así como también es la realidad de otro grupo de jóvenes en el interior, que no han conseguido en el país o en su ciudad, la prosperidad y el progreso que desean. Y es que como dice el PANFLETONEGRO, distintos acontecimientos han tocado nuestra fibra y en algún punto entre que se “eligió” la reelección indefinida después de haber sido rechazada por el pueblo, disminuyeron hasta prácticamente nada el acceso a divisas personales, expropiaron 300 empresas o mataron o secuestraron a un familiar o amigo, algunos fuimos tomando la decisión de irnos del país.

Hablando con los pocos amigos de la Universidad que quedan en el país, me comentan sus frustraciones por la realidad que están viviendo y como se debaten día a día entre la perspectiva de irse o quedarse. Los que decidieron quedarse se las arreglan para sobrevivir la inflación  y la inseguridad para aún así seguir teniendo “calidad de vida”.

En el éxodo también hay de todo tipo de venezolanos y experiencias. Hay venezolanos que desde su perspectiva y experiencia, sobre todo porque muchos vivieron casos extremos y cercanos de inseguridad, denigran de su país y hacen una terrible propaganda al turismo nacional; lo cual me parece lamentable, porque sólo hablan por su propia realidad y generan una aún peor matriz de opinión afuera. Más lamentable aún, es ver venezolanos que no hacen más que quejarse del país que a muchos ha recibido con los brazos abiertos, como lo es Panamá. Todos debemos aceptar con humildad, que hay todo tipo de realidades y que lo importante es tomar una decisión personal, que te haga feliz. Emigrar puede ser más o menos fácil que quedarte, todo depende de tí.

Ya para concluir, debo confesar que yo extraño demasiado Caracas, el clima, el Ávila, la gente, la cultura, la arquitectura, la comida, la rumba, la Universidad, etc. Siempre recuerdo y hablo de esa ciudad a la que deseo volver y disfrutar al máximo. Como puedo y dentro de mi alcance trato de ser una embajadora de mi país al venderle a todo el que conozco las riquezas naturales que sólo podrán encontrar allá, entre otras cosas. Explicar las razones por las que me fui requeriría otro post igual de largo que este y mis amigos que siguen allá felices aún no lo entenderían.  

Estoy segura que muchos como yo, desearían regresar eventualmente a Caracas. Seguramente se debaten entre cuándo sería un buen momento y si realmente ese momento va a llegar. Algunos sentimos que estamos mejor afuera o que al menos el balence es positivo, otros aún no consiguen adaptarse o simplemente los planes no salieron como esperaban. 


El punto es que TODOS nos iríamos demasiado a Caracas. Sí, nos iríamos demasiado cuando explotemos el verdadero potencial turístico de la ciudad y del país, cuando aumente la confianza en la inversión y la propiedad privada, cuando se reactive la industria y se acabe el monopolio de las pocas empresas que han sobrevivido al régimen o de las que expropió, cuando exportemos más de lo que importamos y así podamos salir del control de cambio que sólo ha traído inseguridad, desbalance, injusticias y oportunidad para una minoría, cuando haya una mayoría de empleos dignos, cuando la educación sea imparcial y académica, cuando haya seguridad social y salud digna para todos por igual, cuando el índice de violencia y narcotráfico no sea de los más altos de América Latina, cuando el sueldo mínimo sea realmente competitivo a cualquier tasa de cambio, cuando sienta seguridad y confianza de ahorrar en mi país, cuando lo servicio básicos funcionen decentemente, cuando dejemos de juzgar al otro por corrupto pero igual nos coleamos y usamos el hombrillo, cuando aceptemos todo tipo de opiniones aunque no estemos de acuerdo…

Ya basta de compararnos con Europa y Estados Unidos, para bien o para mal. Empecemos a reconocer que tenemos recursos y condiciones únicas que no estamos aprovechando, que podemos salir adelante por nosotros mismos, que tenemos un potencial increíble que estamos dejando de ver, bien sea por endiosar o por criticar a las grandes potencias. Recientemente debatí con un “socialista” sobre la economía de Venezuela y su argumento fue decirme que en España la gente no tiene empleo y que en Estados Unidos han quebrado bancos y empresas luego de la crisis. ¿Por qué? ¿Por qué tenemos que llenarnos de las cosas malas que suceden en otras partes para decir que nosotros estamos bien. NO, no estamos bien, algo estamos haciendo mal. Parte del talento se está yendo porque no hay progreso y lo tenemos todo para progresar, pero le vimos el facilismo a importar hasta lo que hacemos nosotros mismos. Vivimos comparándonos con potencias que viven una realidad muy distinta a la nuestra. Hay países en Latinoamérica que en medio de la crisis encontraron su balance positivo, usando sus propios recursos y fortalezas, no salieron a buscarlo afuera. Debemos encontrar nuestro balance positivo, nuestro propio potencial, sin mirar las desgracias del vecino para decir que estamos mejor, sino apalancándonos en lo que tenemos para dar, que es mucho y lo estamos perdiendo de vista.

Todos somos venezolanos, con realidades y nacionalismos distintos, pero compartimos un país, un recuerdo y un deseo de progresar. ¡Tomemos conciencia!. 

Thursday, March 15

El orgasmo no hay que fingirlo, hay que exigirlo


A través de Google +, recibí esta imagen acompañada del consejo que titula este post. Varias cosas vinieron a mi cabeza, relacionadas con la manera cómo ha cambiado la mentalidad femenina y como cada vez más mujeres sienten menos pudor e inseguridad por exigir en la cama, lo que les corresponde naturalmente. El sexo como cualquier interacción entre dos personas, se trata de dar y recibir en la misma medida. Por eso estoy segura que las mujeres que exigen un orgasmo de forma natural y sin prejuicios, disfrutan de igual manera proporcionar uno.

Luego, más allá de los pensamientos sexuales que acompañan esta frase, me vinieron pensamientos extrapolados a como las mujeres deberían exigir un orgasmo tanto como deberían exigir lo que esperan de una relación. Una mujer que se conforma con un orgasmo esporádico, se me ocurre que probablemente también sea una conformista en su relación, aunque no tengo ningún tipo de data que confirme esta teoría. Y me puse a pensar en experiencias personales o cercanas en las que por mucho tiempo hemos estado fingiendo una relación. Fingiendo que estamos enamoradas, fingiendo que estamos conforme con lo que nos dan y que no queremos ni necesitamos nada más. Fingiendo que todo marcha viento en popa, cuando en verdad sabemos que eso no va a ningún lado. Fingiendo que no queremos estar con otro hombre, etc, etc, etc.

Cuando escucho a hombres diciendo que fueron infieles porque sus mujeres los descuidaron sexualmente, me pregunto si ellos también en algún momento no habrán empezado a descuidarlas y se les olvidó que al lado tienen a un ser con necesidades sexuales y afectivas, que simplemente no lo exigió.  Las mujeres en su mayoría, somos menos promiscuas que los hombres, nuestro instinto animal es menos primitivo, eso no quiere decir que no tengamos necesidades al igual que ellos.

Exigir lo que mereces no te hace una loca, dramática y exagerada. Te hace una mujer que sabe lo que quiere. 

Monday, March 12

La culpa es de la carne!

Uno de mis tíos es el típico venezolano fiestero y dicharachero. Él todos los fines de semana hace una reunión en su casa e invita a todos los vecinos para tomarse “unos whiskies” y preparar un carne asada (Sesina, como buen Valenciano). Por meses y yo diría que años, mi tío se fue a la cama sintiéndose muy "pesado" después de su rumba respectiva. Esta situación prácticamente le arruinaba el resto de su fin de semana, pero no era razón suficiente para dejar su reunión a un lado. Un día de esos que las cosas se dieron sin planificación, no consiguieron comprar la carne y ante el ataque de hambre de la media noche, él y sus amigos optaron por asaltar la lacena y encontraron unas latas de sardina gourmet. Al día siguiente mi tío amaneció fresco como una lechuga y sentenció que el problema de su "pesadez" era la carne asada, pero jamás la botella de whisky!

En este mismo orden de ideas, recuerdo una época en Panamá en que La China y yo vivíamos despechadas y deprimidas. Yo particularmente ni siquiera tenía motivos por los que despecharme y aún así ahí estaba yo, como un clavel en su casa, escuchando Gustavo Cerati a todo volumen, en pijamas, con el rimmel corrido y tomando por un lado vino tinto y por el otro unas cuantas botellas de Té de Frambuesa Lipton. En ese plan se nos pasaron varios fines de semana, mientras entre té y té entonábamos Crimen y Adiós (Par de Hits del gran Gustavo, cuyas letras harían deprimir hasta a Garrik, el más gracioso de la tierra y el más feliz, según mi poema favorito: Reír Llorando). Entre despechos y tristezas ficticias, nos dimos cuenta que era hora de superar esa etapa, sin embargo los viejos hábitos ahí seguían y parecía imposible librarse de ese estado de ánimo depresivo y desadaptado. Un día, La China dijo que iba a dejar de tomar Té de Frambuesa, porque esa vaina engordaba. Una semana después La China tenía novio y yo estaba alegre en Punta Chame practicando Kitesurf…. El despecho ficticio no ha vuelto a nosotras, a pesar de que seguimos escuchando Gustavo a to´ volumen. Así que en conclusión, nosotras no somos ningunas masoquistas, Adiós y Crimen no despechan ni deprimen a nadie, la culpa es del Té de Frambuesa!!!

Les dejo a Gustavo..

Thursday, March 8

Siempre tengo algo que aprender

Hace un tiempo quise vivir fuera de mi país, comprarme mi propia casa, estar soltera, vivir experiencias que me enseñaran de todo un poco… En este tiempo me di cuenta que la independencia personal y económica es un arma de doble filo, te trae satisfacción personal a montones, pero a ratos deprime darse cuenta que todos a tu alrededor asumen que tú ya no los necesitas. Un día me desperté entre satisfecha y asustada por pensar que hace 6 años no recibo ningún tipo de ayuda económica y que así va a ser el resto de mi vida. Miré mi cuenta de banco y pensé que es hora de empezar un fondo de retiro…. Me di cuenta que nunca es muy tarde ni muy temprano para mandarlo todo a la m… Me di cuenta que el slogan “Como Venezuela no hay” se quedó obsoleto, el punto es no darle la espalda a tu país ni a tu identidad nacional, Hay un camino!… Me di cuenta que nada debe tomarnos por sorpresa, nunca sabes cuándo y en qué circunstancias te vuelvas a encontrar con una persona… Me di cuenta que uno no debe aceptar menos de lo que se merece, eso te hace débil e insegura… Me di cuenta que mientras más conoces del mundo y más compartes con personas de toda clase, religión y cultura, te vuelves más tolerante, más objetivo y menos crítico… Me di cuenta que es cierto aquello de que el que te ama te deja libre para que vivas lo que te hace falta vivir… Me di cuenta que cuando un hombre sabe lo que quiere no hay lugar para interpretaciones; el mensaje es claro, directo y transparente… Me di cuenta que existe la envidia… Me di cuenta que no debes abandonar a tus amigos ni descuidar a tu pareja… Me di cuenta que todas las personas son especiales y tengo algo que aprender de ellas… Me di cuenta que la vida avanza y sigo sin hacer algo contundente por alcanzar mi sueño… Me di cuenta que mi instinto no se equivoca, al menos en el 99% de los casos… Me di cuenta que la confianza es la base más importante de cualquier relación interpersonal... Me di cuenta que no se aprende de experiencias ajenas, pero nunca debes subestimar el consejo de alguien que ya pasó por ahí. Hace unos días tuve una salida de mujeres. Éramos 3 amigas solteras que terminamos encontrándonos con 3 amigos casados, que celebraban como finalmente pudieron salir de su casa (O la prisión) a tomarse unos tragos entre panas. Ellos ahogaban sus penas matrimoniales en el alcohol, mientras nosotras desahogábamos nuestras dudas y yo pensaba en la impresión que me causaba que lo único que ellos necesitaban era una simple noche de panas, ¿Es que acaso eso no existe después del matrimonio?. Al día siguiente pensé: Nunca debo olvidar lo que ayer escuché, porque no todas las mujeres casadas tuvieron la oportunidad de salir una noche soltera y terminar enfrentadas a la cruda versión masculina del matrimonio…  

Thursday, August 25

Ó do Borogodó

Por la naturaleza de mi trabajo, me ha tocado negociar con personas de varias nacionalidades, principalmente de Latinoamérica. Aunque desde un punto de vista de negocio, este contacto me ha dado una idea bastante general sobre los principales factores idiosincráticos de cada país que he visitado.

De ahí llegué a la conclusión, nada sorpresiva, de que los Brasileros son personas ante todo alegres, con todo lo que esa frase implica. Para mí, negociar con un brasilero es sinónimo de “Parcería”, Samba, Caipirinha y contentura perpetúa.

Mi innata curiosidad me llevó a querer aprender más de esta cultura, por lo que aproveché la coyuntura de mi reciente viaje laboral Brasil y que mi amigo Luis Miguel se encontraba por aquellos lares (Haciendo precisamente lo que yo quería: aprendiendo de la cultura y el idioma del país… Ah! Y de la samba, es que el te es músico), para escaparnos en una noche de Rodinho y Rumba Brasilera.

Desde mi punto de vista laboral, Sao Paolo es una ciudad que de solo verla estresa, helicópteros llenos de personas adineradas, ocupadas y apuradas (Supongo) sobrevuelan la ciudad a toda hora. El smog te hace dudar si es que todos los edificios están pintados de gris o es simple suciedad. La ciudad, indescriptiblemente grande, en la cual habitan 11 millones de personas sólo en el área metropolitana, te hace sentir interminable hasta el trayecto más corto. El crecimiento económico del país se siente desde que llegas al aeropuerto de Guarulhos y hasta que te encaramas en el ascensor para ir a tu habitación y a cualquier hora del día hay 10 personas al lado tuyo en trajes negros, hablando en cualquier idioma y únicamente temas de negocios.

Por lo que el plan era claro, yo llevaría a Luis Miguel a comer como los grandes y él debía encargarse de mostrarme el lado cultural, histórico y callejero de Sao Paolo. La churrasquería estuvo indescriptible, el cordero, las costillas y la jugosa picanha literalmente desaparecían del plato tan pronto como llegaban. En el ínterin Luis Miguel empezaba a sentirse “abrumado” con tanta carne. Nada que unas caipirinhas y unos breves segundos del semáforo en rojo para tragar los 5 últimos trozos de carne que habían lanzado en el plato mientras con la boca llena no alcanzabas a decir que no, no pudieran solucionar. Entre ponernos al día con nuestras vidas y que yo simulara hablar portuñol, se hizo la hora de la rumba.

Una hora más en taxi y llegamos a Vila Madalena, una zona bohemia en Sao Paolo de calles angostas y con pequeñas edificaciones que lucen al perfecto y sutil descuido. Allí se encuentran establecimientos de varios tipos. Supongo que a la luz del día debe ser una zona bastante transitada y repleta de artistas, músicos y vendedores informales. No dudo que haya cerca alguna plaza en la que se reúna la gente a apreciar distintas manifestaciones de arte callejero. Pero todo esto son suposiciones mías basadas en lo que me transmitió el lugar, ya que de noche casi todo está cerrado y se ve principalmente obscuro, peligroso y lleno de gente caminando a su bar respectivo.

Para nosotros, Luis Miguel eligió Ó do Borogodó. Un lugar colorido que asemeja una fiesta callejera limitada a un pequeño y acogedor espacio. Samba en vivo, músicos empedernidos y un abarrote de ardientes brasileras que hacían voltear a verlas hasta a una mujer perfectamente “straigth” como yo, así describo mi primera impresión. Por supuesto que pedimos Caipirinhas y durante el primer trago me encontraba atónita por la vibra del lugar, todo el mundo sonriente bailaba solo o en pareja, tarareaba las canciones y Luis Miguel intentaba explicarme el concepto y significado de la samba para esta gente, mientras yo sólo lograba sentirme cada vez más pequeña e insignificante en aquel rincón. Nunca me había intimidado tanto el ritmo de otras personas como en ese lugar y no podía parar de decirlo.

Segundo trago y Luis Miguel empezaba a animarme a aprender a bailar con algún brasilero. Yo seguía pegada a la silla y sin ninguna intención de mostrar mis pocas habilidades de salsera venezolana. A esta hora ya empezaba a fijarme en uno que otros ojos verdes, grises, marrones infinitos y fundidos en corpulentos entes, matizados de todas las tonalidades de rubios a morenos, que me miraban como afirmando que yo no era de ahí y que me encantaría poder estar bailando a la altura de todos ellos. Yo sólo volteaba a mirar mi caipirinha y esperaba que no se atrevieran a sacarme a bailar. Voy al baño y al regresar Luis Miguel ya se había hecho amigo de 3 Brasileras sentadas a nuestro lado, por lo que al quedarme parada ya era inevitable siquiera mover los pies y dejarme llevar por la suave y mágica melodía. Intentaba elegir a la mejor bailarina del lugar para seguirla con la mirada mientras hacía una muy mala imitación de su ligero movimiento. Todos parecían estar flotando en el aire, como si seguir la música fuera lo más natural y fácil de este mundo. Mientras tanto yo sentía que mis piernas por el contrario pesaban demasiado y al perder la concentración empezaban a moverse como títere descompuesto.

El primer valiente me toma  por la cintura y sin darme cuenta ya estaba en medio de la pista dando mis primeros pasos improvisados de Samba. En portunhol me dice que sólo debía seguirlo. Siempre sonriente como el resto, me zarandeó por todo el lugar mientras yo literalmente sólo lo seguía. Termina la música y ya me sentía en calor para empezar a charlar con alguien más, mientras Luis Miguel se defendía junto a una brasilera en la pista. Segundo valiente y el ritmo era ahora más rápido lo cual facilitó un poco mi desenvolvimiento, al ser más parecido a la salsa. Me impresionaba y encantaba a la vez que aquí a nadie le importara que 2 amigos estén solos en una rumba, ese pequeño detalle a nadie intimida. Tercer valiente y Luis Miguel ya bromeaba con mi mejora en el área. Los brasileros cuando bailan se inspiran y toman a su pareja con la seguridad de un caballero mezclado con un perfecto destello de falta de respeto. Cuarto valiente y ya hablaba portunhol mientras seguía los pies de mi contrincante. Luis Miguel seguía bromeando con mi sutil avance en materia de Samba.

Y entre risas, caipirinha y músicos terminó esta gran experiencia que es sólo el inicio de próximas aventuras y noches brasileras que vendrán, porque ahora este destino está dentro de mis próximos Top 5 a visitar cuando llegue el momento preciso. Agradezco a todos los brasileros que sin saberlo hicieron mi experiencia inigualable. Agradecimientos especiales a María Rita, Paulinho da Viola y Joao Gilberto que con su música me acompañaron en la redacción de este post. Ni hablar de Luis Miguel por llevarme a Ó do Borogodó.


!Volveré pronto a la revancha de la Samba! !Dios la bendiga!


Wednesday, July 6

Gone Peace Gone

Soy espiritual
Soy alegre
Soy optimista
Soy deportista
Soy kitesurfista
Soy responsable
Soy amigable
Soy puntual